domingo 25/10/20

Los investigadores tratan de averiguar si la muerte del cura de Vilanova es un homicidio

Los investigadores que están trabajando en el esclarecimiento de la muerte del cura de Vilanova dos Infantes, Adolfo Enríquez, trabajan con la hipótesis de que pudo tratarse de un homicidio, después de que el cuerpo sin vida de este sacerdote fuese localizado el miércoles en un pajar y con un golpe en la cabeza, informaron fuentes cercanas al caso.
 

 El párroco Antonio Gómez, amigo del fallecido, enseña una réplica de la talla de la Virxe do Cristal brais lorenzo
El párroco Antonio Gómez, amigo del fallecido, enseña una réplica de la talla de la Virxe do Cristal brais lorenzo

Los investigadores que están trabajando en el esclarecimiento de la muerte del cura de Vilanova dos Infantes, Adolfo Enríquez, trabajan con la hipótesis de que pudo tratarse de un homicidio, después de que el cuerpo sin vida de este sacerdote fuese localizado el miércoles en un pajar y con un golpe en la cabeza, informaron fuentes cercanas al caso.
El cadáver fue encontrado boca abajo, en este anexo a la casa rectoral, y el religioso tenía sangre en la boca, tal y como señaló ayer el sacerdote de Viveiro, Freixo y Casardeita, Antonio Gómez, quien contó a la prensa que era “amigo íntimo” del fallecido, cuya vivienda apareció totalmente “desvalijada”.
Del fallecimiento de este religioso, el cual los investigadores analizan para averiguar si se trató de una muerte violenta, dijo que el robo está claro y falta por determinar ahora cómo se produjo el fallecimiento de este hombre, localizado en un pajar anexo a la vivienda, con el cerrojo pasado, “inclinado hacia abajo y sangrando por la boca y la nariz”.
Antonio Gómez comentó que Adolfo Enríquez era una persona “que se daba” a las demás, “completamente solidario, se preocupaba de los otros”, e incluso era capaz de quedarse sin comer por entregarle los víveres a los que más lo necesitaban.
Como natural de Celanova, ayuntamiento al que pertenece la parroquia de Vilanova dos Infantes, Antonio Gómez conocía a Adolfo Enríquez desde el seminario y se enteró del suceso en el retiro que celebran los miércoles para prepararse y orar, aunque en un primer momento se les comunicó que estaba enfermo.
Fue para no preocuparlos, y él lo entendió, pero cuando ya pudieron contactar con los agentes de la Guardia Civil, se les contó con detalle lo ocurrido.
El cadáver del párroco presentaba aparentes signos de violencia al existir señales de, al menos, un golpe en la cabeza.
El arcipreste de Celanova, Cesáreo Iglesias, avanzó ayer que hoy a las doce del mediodía se celebrarán los oficios fúnebres por el párroco Adolfo Enríquez, hallado muerto en un pajar anexo a la casa rectoral, y su capilla ardiente quedará instalada en el santuario de la Virgen del Cristal.
En su visita a la parroquia, el arcipreste comentó que la última vez que se le vio con vida fue el pasado lunes, en la misa funeral por el antaño director de la banda de música de Vilanova, Benito de las Cuevas.
Sobre si la talla de la Virxe do Cristal pudo ser sustraída, ha dicho a la prensa que “no se sabe porque el domingo se la enseñó a una excursión”.

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