jueves 26/11/20

Interceptada en Moaña una descarga de 27 toneladas de atún rojo de un barco sin licencia

La Guardia Civil, con la colaboración del servicio provincial de Inspección Pesquera perteneciente al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, interceptó una partida de 27 toneladas de atún rojo a bordo de un palangrero atracado en un muelle del término municipal de Moaña (Pontevedra), que carecía de licencia para su captura.
 

Uno de los ejemplares hallados	ep
Uno de los ejemplares hallados ep

La Guardia Civil, con la colaboración del servicio provincial de Inspección Pesquera perteneciente al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, interceptó una partida de 27 toneladas de atún rojo a bordo de un palangrero atracado en un muelle del término municipal de Moaña (Pontevedra), que carecía de licencia para su captura.
Según informó el Instituto Armado, el atún rojo, cuyo valor comercial “es muy superior al del atún patudo”, es una especie sujeta a restricciones en su pesquería debido a un plan de recuperación instado por las autoridades comunitarias que da lugar a que cada país tenga asignada una cuota de capturas, un listado de buques autorizados que deberán ir provistos de un Documento de Capturas y, en cualquier caso, solo podrán desembarcar o transbordar en los puertos autorizados y en los días y horarios habilitados.
Las primeras actuaciones se remontan a finales del pasado mes de mayo cuando la Guardia Civil tuvo sospechas de que una embarcación de pesca, con base en el puerto pontevedrés de A Guarda estaba a punto de regresar con un cargamento de atún rojo, sin estar autorizado para su captura. Pocos días después, el Seprona controló el atraque del palangrero en un muelle de Moaña y procedió a la inspección documental del barco. Así comprobó que en la declaración de capturas figuraban, entre otras especies, 27 toneladas de atún de la especie patudo.
Como los ejemplares de atún que traía el palangrero en sus bodegas venían congelado, sin cabeza y sin aletas (características identificativas de la especie) y, ante la sospecha de que se tratase de atún rojo, la Guardia Civil decidió, como medida cautelar, precintar las bodegas y las escotillas de extracción, a la vez que requería la colaboración del personal técnico en la materia.
Al día siguiente, los inspectores de Pesca y el Seprona fiscalizaron la descarga “sin que tampoco se pudiese determinar indubitadamente”, según precisó la Guardia Civil, de qué especie se trataba, por lo que se tomaron muestras aleatorias de varios ejemplares para su posterior estudio y valoración en los laboratorios. Las sospechas iniciales se confirmaron con los resultados emitidos recientemente por el Laboratorio Central de Veterinaria, al concluir que todas las muestras analizadas son compatibles con el atún rojo.
La pesca de esta especie sin la debida autorización es una infracción grave contempladas en la Ley de Pesca Marítima del Estado y que puede conllevar una sanción económica de hasta 60.000 euros.

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