viernes 4/12/20

El fiscal rebaja a diez años la petición de pena por un atropello en Vilagarcía

El hombre que atropelló a una vecina con la que mantenía malas relaciones y a la hermana de esta en junio de 2014 se enfrenta a penas de cárcel que van desde los diez a los 19 años de cárcel.

El acusado respondió a las preguntas del fiscal y de su abogado, pero no quiso declarar ante la acusación particular	josé luiz oubiña
El acusado respondió a las preguntas del fiscal y de su abogado, pero no quiso declarar ante la acusación particular josé luiz oubiña

El hombre que atropelló a una vecina con la que mantenía malas relaciones y a la hermana de esta en junio de 2014 se enfrenta a penas de cárcel que van desde los diez a los 19 años de cárcel. Juan Pomares, que se sentó ayer en el banquillo de la Audiencia Provincial de Pontevedra, mantuvo su declaración inicial, basándose la defensa en la tesis del deslumbramiento por el sol que negaron varios peritos (menos el que aportó el propio abogado del acusado) y una testigo que llegó justo al lugar justo después del atropello .
Tras varios testimonios de expertos en los que se analizó tanto la cuestión del sol como la capacidad del acusado para comprender sus acciones, fue clave la declaración de una de las médicos forenses que atendió a Pomares tras los hechos y que aseguró que el vecino de A Torre tiene un trastorno que puede afectar, aunque levemente, a su capacidad reflexiva.
Fue este testimonio el que llevó al fiscal, Juan Carlos Aladro, a modificar sus conclusiones para incluir un atenuante simple con la que rebajó de los 19 años de cárcel que se solicitaban inicialmente a diez, cinco por cada homicidio en grado de tentativa.
Una de las víctimas, la vecina del acusado, optó por declarar detrás de un biombo y aseguró que Pomares, en discusiones anteriores al atropello, “me escupió en la cara y amenazó en varias ocasiones”. La mujer, que venía de dejar a su hija en el colegio, reconoció que “solo vi un reflejo rojo”. La que sí recuerda con mayor nitidez los hechos es su hermana, que declaró que justo antes de ser atropellada vio como el acusado “se estaba riendo” y entonces “pegó un acelerón”.
Sin embargo, la primera persona que atendió a las víctimas, una vecina de la zona, aseguró que cuando llegó al lugar “no se sabía quién había sido” el autor del atropello, ya que Pomares se fue a casa a avisar a su madre.
Salieron de dudas una vez que llegó, casi de inmediato, la hermana del acusado, que también declaró ayer en el juicio y dijo que su hermano “llegó a casa gritando que había atropellado a dos mujeres”, pero sin especificar a quién.
Los policías locales que intervinieron en la detención del acusado destacaron que fue el propio Pomares el que se dirigió a ellos asegurando “leveinas por diante”
Para atropellar a las mujeres, tal y como declararon varios peritos, incluidos los que visionaron las cintas de las cámaras de seguridad, Pomares tuvo que desviar su trayectoria. Por estos hechos, acusación particular y Fiscalía sostienen que la intención del acusado era la de matar a las víctimas, hecho que sostienen tanto en el medio “mortífero” utilizado, en referencia al vehículo, como al hecho de que las aplastara contra un muro. “Yo cuando me arrepiento inmediatamente vuelvo atrás”, aseguró Aladro.
El abogado de las víctimas incidió en  que en la calzada no se encontraron huellas de frenada que pudiesen mostrar signos de arrepentimiento.
La defensa, por su parte, rechazó la calificación propuesta de homicidio. “Para que haya un dolo eventual tiene que estar vinculado al resultado y no hay nada que nos lleve al dolo de muerte”, dijo en el turno de conclusiones el abogado de Pomares, que incidió en su arrepentimiento “espontáneo” y en su estado mental. n

Comentarios