sábado 16/1/21

Feijóo asumirá su cuarto mandato con varias promesas pendientes

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, durante una rueda para informar sobre la situación epidemiológica | óscar corral (ef)
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, durante una rueda para informar sobre la situación epidemiológica | óscar corral (ef)

Alberto Núñez Feijóo arrancará en septiembre su cuarto mandato, que estará marcado por la gestión de la pandemia del coronavirus, con una veintena de leyes ya prometidas. De hecho, ya tenía “en cartera” varias de estas normas para la pasada legislatura, entre ellas la ley de impulso demográfico, un proyecto “estrella” en el que se avanzó pero que quedó pendiente de su tramitación y aprobación parlamentaria.

De hecho, los populares incluyen expresamente la aprobación de la ley de impulso demográfico en el programa electoral con el que Feijóo concurrió a los comicios del 12 de julio.

Subrayan que ya fue tramitado por el Gobierno incorporando aportaciones de los agentes sociales e inciden en que, una vez que vea luz verde definitiva, situará a Galicia como “pionera” entre las comunidades.

La ley de impulso demográfico forma parte de la veintena de leyes que los populares incorporan en este documento y en el que figuran otras ya anunciadas y pendientes de aprobación como la ley del juego de Galicia (ya prevista en el plan normativo del Gobierno de 2018).

Proyectos pendientes

También varias cuya tramitación parlamentaria no se llegó a finalizar, como es el caso de la ley de ordenación del territorio, de la de residuos y suelos contaminados, de la de pesca continental, la de museos, y la de acción exterior y cooperación. Los populares también renuevan su compromiso legislativo con el objetivo de aprobar antes de que acabe el mandato una ley de desarrollo de la “Galicia Inteligente” -para facilitar la adopción de tecnologías digitales de alto impacto en el sector público y en los ámbitos económicos-, una nueva ley de prevención y extinción de incendios forestales, una ley de arquitectura de Galicia o una ley de infancia y adolescencia, entre otros proyectos.

Pero, además, ninguno de los dos planes normativos -documentos que fijan los objetivos legislativos del Gobierno por año-- publicados en la web de transparencia de la Xunta (correspondientes a los ejercicios de 2017 y de 2018) fueron cumplidos en su totalidad.

Así, pendiente está, por ejemplo, la ley de empleo, que ya figuraba en el de 2017.

Y es que la XI Legislatura se cerró con poco más de una veintena de leyes aprobadas, lo que se traduce en el ritmo legislativo más bajo de los últimos 20 años. Significativa es la acentuada caída del año 2018, cuando solo vieron la luz en la Comunidad tres textos: la ley de presupuestos y la de medidas fiscales y administrativas que la acompañaba, así como una reforma de la ley de salud.

En contraposición, en los distintos ejercicios, la Xunta se ha valido de la ley de medidas de la que acostumbra acompañar los presupuestos para reformar con su única tramitación y aprobación varias decenas de leyes.

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