Miércoles 12.12.2018

Feijóo afirma que “tomarán nota” de lo que dicte el Supremo sobre el fallo de la valedora

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que “tomará nota” de la sentencia que dicte el Tribunal Supremo sobre el fallo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que anuló el nombramiento de María Puy Fraga,

Feijóo respode a la oposición desde su escaño | xoán rey (efe)
Feijóo respode a la oposición desde su escaño | xoán rey (efe)

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que “tomará nota” de la sentencia que dicte el Tribunal Supremo sobre el fallo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que anuló el nombramiento de María Puy Fraga, hermana del portavoz parlamentario del PPdeG, como jefa de servicio de Administración y Personal en el Valedor do Pobo.
El pleno de la Cámara debatió este martes sobre la petición de cese que hicieron En Marea y PSdeG, por un lado, y BNG, por otro, tras el fallo judicial que, según anunció la valedora, Milagros Otero, se recurrió en casación ante el Supremo. Los populares, con sus 41 votos, respaldaron la continuidad de Otero y, como reiteró ayer Feijóo, sostuvieron que si se hubiese entregado toda la documentación de la que dispusieron ahora los diputados, la sentencia del alto tribunal gallego “no sería la misma”.
En el cara a cara, Villares preguntó a Feijóo qué hará si la sentencia del Supremo ratifica la emitida por el TSXG. “Tomaremos nota”, afirmó el presidente de la Xunta, quien en su intervención recordó que el nombramiento le corresponde al Parlamento y no al Ejecutivo, aunque él mismo como miembro del grupo popular apoyó la continuidad.
Pero el debate entre ambos políticos terminó, como es habitual en las sesiones de control, en un rifirrafe en el que Feijóo volvió a cuestionar que Villares “dictase sentencias contra la Xunta mientras se preparaba para ser candidato” a la Presidencia.
El portavoz de En Marea, visiblemente molesto, protestó contra estas afirmaciones e incluso trató de que el presidente de la Cámara, Miguel Santalices, obligase a retirar estas declaraciones, que el jefe del Legislativo encuadró en el “debate político”.
“Es la honra de todo un tribunal. Es la dignidad de todo un tribunal”, apelaba, sin micrófono, Villares desde su escaño, en referencia a que los fallos judiciales los dictan tres magistrados. Sus protestas le costaron que Santalices le llamase al orden dos veces, a una sola advertencia de ser expulsado del hemiciclo.

Una defensa deficiente
Durante su intervención, el presidente autonómico, siguiendo la misma línea de los populares en los últimos debates, reconoció que la valedora siguió “una defensa bastante deficiente” ante el recurso que presentó uno de los dieciocho candidatos contra el nombramiento.
A ello, Luís Villares le recordó que en 2017, el Valedor do Pobo registró una petición de modificación del reglamento interno para adaptarlo a la ley de transparencia, lo cual incluía poder nombrar a un abogado de fuera de la institución para ejercer la defensa de la defensoría gallega, como ocurrió en este caso.
Feijóo ironizó con que Villares haya tenido “valor” de acudir a la Cámara con esas exigencias de dimisión “después de tener una diputada como la que tiene”, en referencia a Paula Quinteiro, que se vio envuelta en un incidente con la Policía Local de Santiago en marzo y para quien el propio portavoz parlamentario de En Marea pidió su dimisión.
Por otra parte, Feijóo, se citó en octubre con la oposición para hacer balance de su labor y evaluar su trabajo como mandatario autonómico en el debate de política general, un encuentro anual en el que explicará su gestión en los últimos doce meses.

Ni una coma
En su agenda antes de octubre está fijado el encuentro con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el día 17. “No voy a cambiar ni una coma, ni una palabra, para pedir cosas distintas a Sánchez (que a Rajoy)”, contestó al portavoz socialista, Xoaquín Fernández Leiceaga.
Feijóo reiteró su petición de lealtad con los asuntos pendientes con los gallegos, entre los que se encuentran mantener los plazos del AVE, como reiteró en las últimas semanas. Así, advirtió que no permitirá “interferencias” en los compromisos con Galicia ni que se “muevan comas” en lo pactado anteriormente por parte de un “Gobierno débil”.
El presidente autonómico insistió en que acudirá a Moncloa como “presidente leal” y no llevará “ningún símbolo” contrario a la Constitución ni a las “normas de convivencia”, al tiempo que tampoco hará propuestas que “supongan ninguna ilegalidad”.
Eso sí, dejó claro que el Gobierno central “no puede anular los compromisos con Galicia” y, en este sentido, advirtió: “A nosotros no nos va a marcar la agenda ni los nacionalistas vascos, ni los independentistas catalanes ni Podemos”. l

Comentarios