jueves 22/10/20

Fallece un santiagués de 22 años ahogado en la playa de O Vilar

Un santiagués de 22 años, de nombre Fernando, falleció poco antes de las once y media de la noche de este domingo después  ser rescatado en parada cardiorrespiratoria por la tripulación del el helicóptero Pesca I poco después de las nueve de la noche tras ahogarse en la playa riveirense de O Vilar .

Un santiagués de 22 años, de nombre Fernando, falleció poco antes de las once y media de la noche de este domingo después  ser rescatado en parada cardiorrespiratoria por la tripulación del el helicóptero Pesca I poco después de las nueve de la noche tras ahogarse en la playa riveirense de O Vilar, en zona de mar abierto. Fue un particular el que dio la voz de alarma en torno a las nueve menos cuarto para indicar que un bañista tenía problemas para salir del agua tras verse arrastrado por una corriente en una zona próxima a un tramo en el que los socorristas instalaron el sábado unas bandera roja para prohibir el baño por el peligro que había. Una chica que lo acompañaba consiguió regresar a la orilla, pero a él lo fue arrastrando la corriente hacia dentro y acabó en el fondo del mar.

El suceso ocurrió cuando los socorristas habían acabado su jornada laboral -trabajan de 12.00 a 20.00 horas-, pero cuatro de ellos regresaron al lugar tras recibir el aviso e iniciaron las labores de búsqueda, pero no lo encontraron. Además, hasta el arenal del suceso acudieron efectivos del Grupo de Apoio e Emexencias Municipal (GAEM) de Riveira. También se movilizó la citada aeronave de Salvamento Marítimo, que pese a que el agua estaba turbia y el joven bañista se encontraba a tres metros de profundidad se confundía con la arena, pero fue u bañador oscuro lo que permitió avistarlo. Para señalizar el punto exacto en el que se encontraba el ahogado se arrojó desde el helicóptero un bote de humo naranja. Hasta allí descendió un rescatador, que lo sacó del fondo del mar, en donde había permanecido durante más de 20 minutos. Una vez en la superficie del agua le realizó las primeras insuflaciones, para luego continuar con las maniobras de reanimación en la aeronave mientras se procedía al traslado al Hospital do Barbanza, a donde llegó sobre las nueve y veinte de la noche.

Pese a que se dio aviso para que hubiera una ambulancia en el helipuerto del complejo asistencial de la parroquia de Oleiros para poder recogerlo y llevarlo hasta el área de Urgencias no se contó con ese servicio, que tampoco estaba ocupado en ningún otro, por lo que fue un integrante de la tripulación el que tomó la decisión de cargarlo a su hombro y se lo llevó cuesta arriba en un trayecto de unos 200 metros para entregarlo a los médicos de urgencias, que continuaron con las maniobras de reanimación. El personal de urgencias del hospital comarcal estuvo practicándole maniobras de reanimación durante aproximadamente dos horas pero según pasaban la situación pintaba cada vez peor, sus constantes vitales se iban apagando y, pese a todos los esfuerzos realizados, acabó falleciendo.

Comentarios