martes 27/10/20

Conocidos de la Guardia Civil formaron parte de declaraciones por el caso de Diana

Los efectivos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil desplazados desde Madrid a Galiciapara investigar el complejo caso de la desaparición en A Pobra de Diana Quer,

Los primeros testimonios se tomaron en el puesto de A Pobra
Los primeros testimonios se tomaron en el puesto de A Pobra

Los efectivos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil desplazados desde Madrid a Galiciapara investigar el complejo caso de la desaparición en A Pobra de Diana Quer, así como también de la Policía Judicial de A Coruña y de Noia, llevaron a cabo numerosas tomas de declaraciones, que algunas fuentes sitúan en torno al centenar, sobre todo en A Pobra, donde se la perdió de vista, y en Madrid, en donde reside la mayor parte del año. Entre las que realizaron en la localidad barbanzana sobresale que una parte importante fueron a conocidos de la Benemérita por tener en su historial infracciones administrativas, así como faltas o delitos leves.
Pese a que en la villa se llegó a apuntar en la dirección de algunos delincuentes comunes que con bastante frecuencia siembran el pánico con sus acciones delictivas entre los empresarios, en particular, y la población, en general, no ha trascendido que se les tomase testimonio, pero parece que o fueron llamados a declarar por entender que había motivos para sospechar que tuvieran vinculación alguna con lo sucedido. En este sentido, los investigadores dirigieron sus miras a quienes tuvieron alguna relación o contacto con la hija mayor de Juan Carlos Quer y Diana López-Pinel en las jornadas previas a su desaparición. Algunas fuentes indicaron que, además de obtener información con los testimonios de amigos para tratar de reconstruir la situación que rodeaba a la muchacha madrileña, también se obtuvieron datos de algunas de ellas que permitieron avanzar en las investigaciones, aunque ninguna de ellas fue todo lo determinante para saber lo que le pasó a Diana en la madrugada del pasado 22 de agosto.
Un buen número de esas declaraciones se realizaron al figurar sus números de teléfono en el registro de comunicaciones del teléfono móvil de la adolescente de Pozuelo, ya fuesen de voz o de texto, o a través de algunas aplicaciones. Dependiendo de lo que pudieron aportar unos y otros, los interrogatorios se prolongaron desde una a cuatro horas, aproximadamente. Algunos de los jóvenes, que nunca se habían enfrentado a algo semejante, les llamó la atención la metodología utilizada para sonsacarles información, pues alguno incluso llegó a decir que pese a no tener nada que ocultar se sintió “acorralado” pues le preguntaron de manera insistente sobre aspectos de los que no tenían conocimiento alguno. Entre las preguntas que varios de ellos recuerdan que les hicieron fueron si tenía coche propio o conducía el de algún familiar, dónde estaba la noche de la desaparición y la relación que tenían con Diana Quer y su entorno. Sobre esto último, se produjeron casos de personas a las que les enseñaron fotografías de la chica y no la reconocían, pues su contacto con ella fue breve y a veces de forma indirecta.
También se produjeron casos de declaraciones de forma voluntaria, como fue el caso de una menor de edad que fue acosada por tres individuos, uno de los cuales, de origen marroquí, le llegó a decir la expresión “morena ven aquí”, la mismas que la propia Diana Quer le comentó a un amigo de Madrid que un individuo que la estaba “acojonando” le había dicho. Algunas de esas personas fueron llamadas a declarar en varias ocasiones.
A diferencia de A Pobra, la mayoría de las declaraciones que tomó la UCO en la capital de España fueron a personas con la que mantenía relación la joven desaparecida y que no tenían mancha alguna en sus expedientes. Los investigadores tuvieron que dedicar más tiempo con algunas personas que hicieron levantar sospechas por posibles conflictos con Diana Quer.

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