viernes 25/9/20

Condenan a Novagalicia a devolver a un cliente los 7.560 euros que tenía en preferentes

Una sentencia dictada por la titular del Juzgado de Primera Instancia de Cambados, Olga Martín, condena a Novagalicia Banco a devolver a un cliente de Meaño los 7.560 euros que tiene invertidos en preferentes, más los intereses legales que correspondan desde el 28 de noviembre de 2011, fecha en la que formalizó la reclamación de esta cantidad.
Varios afectados por las preferentes de Novagalicia se manifiestan en A Coruña	pedro puig
Varios afectados por las preferentes de Novagalicia se manifiestan en A Coruña pedro puig

Una sentencia dictada por la titular del Juzgado de Primera Instancia de Cambados, Olga Martín, condena a Novagalicia Banco a devolver a un cliente de Meaño los 7.560 euros que tiene invertidos en preferentes, más los intereses legales que correspondan desde el 28 de noviembre de 2011, fecha en la que formalizó la reclamación de esta cantidad.

La resolución declara además la nulidad del contrato de compra de valores suscrito entre las partes, con fecha 3 de noviembre de 2008, por “error del consentimiento” y condena a la entidad bancaria a asumir las costas del proceso.

La sentencia anula
el contrato al no
estar firmado por
el demandante

Y es que aunque Novagalicia Banco argumentó en el juicio que ofreció al cliente completa información del producto y que este “lo suscribió de forma voluntaria” la jueza considera precisamente todo lo contrario.

Este vecino de Meaño, que delegó su defensa jurídica en la abogada de Sanxenxo Vanessa Vidal García, se dirigió en el año 2008 a la oficina de Novagalicia Banco en Dena, donde su director le ofreció contratar un tipo de depósito de alta rentabilidad, que le permitía disponer de su dinero –10.000 euros fruto de sus ahorros– en todo momento y en el que no existían riesgos. El 29 de mayo de 2009, el demandante procedió a retirar parte del dinero que había depositado –2.400 euros– sin que la entidad le pusiese impedimento alguno. Fue en octubre de 2011, cuando el meañés quiso retirar el resto de la cantidad, cuando la entidad le dijo que no era posible debido a que el contrato suscrito tenía por objeto la adquisición de participaciones preferentes y que, debido a la situación del mercado, no podían amortizarse en ese momento.

Son varios los motivos por los que la jueza de Cambados concluye que el demandante carecía de información sobre el producto financiero adquirido. El primero de ellos es que el documento en el que consta el vencimiento de las preferentes, en el año 2050, no se encuentra firmado por el cliente, por lo que la jueza entiende que “el demandante en ningún momento tuvo conocimiento de este extremo”. Tampoco recibió por tanto la información de que “ordenaba una compra de valores”.

La sentencia añade que la posibilidad de liquidez inmediata fue determinante para que el demandante suscribiera el contrato “y se le ofertó engañosamente un producto que supuestamente alcanzaba estas condiciones pero ello no era cierto, con lo que se concluye que hubo información no veraz en la suscripción del contrato. Consta en las condiciones del mismo que cualquiera de las partes podrá instar su finalización mediante un preaviso de 15 días, lo cual es eminentemente falso”. n

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