“O Chiclé” comparece hoy en el juzgado de Ribeira para declarar por la carta en la que implica en el crimen de Diana Quer a su mujer

El rianxeiro José Enrique Abuín Gey, “Chiclé”, será trasladado a primera hora de esta mañana hasta los juzgados de la capital barbanzana, a donde se espera que llegará en torno a las 9.00 horas en el interior de un furgón policial

“O Chiclé” comparece hoy en el juzgado de Ribeira para declarar por la carta en la que implica en el crimen de Diana Quer a su mujer
José Enrique Abuín, “Chiclé” regresará hoy a los juzgados procedente de la cárcel
José Enrique Abuín, “Chiclé” regresará hoy a los juzgados procedente de la cárcel

El rianxeiro José Enrique Abuín Gey, “Chiclé”, será trasladado a primera hora de esta mañana hasta los juzgados de la capital barbanzana, a donde se espera que llegará en torno a las 9.00 horas en el interior de un furgón policial procedente de la cárcel pontevedresa de A Lama. El objetivo que se persigue es que preste declaración ante el titular del Juzgado de Instrucción Número 1 de Ribeira, Félix Isaac Alonso Peláez, después de las última novedades que se produjeron en el caso de la desaparición y muerte de Diana Quer, por el que es investigado.

En el caso de que “Chiclé” acceda a declarar ante la autoridad judicial, se le preguntará por la autoría de la carta que recibieron sus padres en su domicilio de Asados y en la que, entre otras cuestiones, implica a su mujer, Rosario Rodríguez Franco, en el crimen de la joven madrileña, y en la que puntualiza que si hasta ahora mantuvo que ella no estaba con él en la madrugada del 22 de agosto de 2016 se debió a que no quería que pasase “por esto”, y les pide a sus progenitores que no le digan nada, pues “entendédeme, eu ámoa (...) o amor é máis forte ca nos e algo moi difícil de controlar”. El juez tratará que aclare esa implicación que hace de su esposa, después de que su primera declaración fuese exculpatoria respecto a ella.

Además de preguntarle por esa misiva, en la que se jacta de su futura condena al decirle a sus padres que estén tranquilos, pues ya le dijo la abogada que le iban a pedir homicidio, que son de 10 a 15 años de cárcel, pero que a los siete ya estaría fuera y que tras cumplir tres o cuatro años podría salir de permiso, no se descarta que pueda interrogársele por lo que pudieron aportar nuevos testigos a los que se tomó testimonio entre el viernes y lunes pasados. Si accede a declarar, también se le podría pedir que participe en una reconstrucción de los hechos u otras diligencias sobre el caso.
Ante la previsión de que pueda haber numerosos medios de comunicación, como ya sucedió en anteriores ocasiones, o incluso que personas que acudan a increparlo o intentar agredirlo, se decidió reforzar la seguridad de los juzgados y su entorno con fuertes medidas, entre las que se contempla la presencia de dos furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional, desplazados desde A Coruña.