domingo 25/10/20

Baltar se escuda en que nadie le indicó que los contratos que hacía eran “ilegales”

La primera sesión del juicio que se sigue en la Audiencia de Ourense contra el expresidente de la Diputación y del PP en esa provincia, José Luis Baltar Pumar, se cerró ayer con un fuego cruzado sobre cómo se contrataba en este ente ourensano.

Baltar, imputado por prevaricación continuada, en el banquillo de los acusados de la Audiencia ourensana	efe
Baltar, imputado por prevaricación continuada, en el banquillo de los acusados de la Audiencia ourensana efe

La primera sesión del juicio que se sigue en la Audiencia de Ourense contra el expresidente de la Diputación y del PP en esa provincia, José Luis Baltar Pumar, se cerró ayer con un fuego cruzado sobre cómo se contrataba en este ente ourensano.
Baltar atribuyó a los técnicos la responsabilidad, si es que hubiese alguna, de la comisión de un delito de prevaricación administrativa continuada por 104 contratos en 2010, un extremo que rechazó el responsable de Recursos Humanos al atribuir a su entonces jefe toda la decisión de incorporar a este personal eventual, que era “necesario”, sin convocatoria pública.
“Estaba convencido de que las cosas se estaban haciendo bien”, afirmó desde el banquillo Baltar en distintos momentos de su declaración ante la juez.
El exbarón ourensano, quien tras más de dos décadas al frente de la institución provincial se sentó ayer por primera vez en el banquillo de los acusados, justificó su actuación por la “necesidad inaplazable” de contratar nuevo personal que permitiese seguir prestando los servicios encomendados a la diputación.
Esta “urgencia” lo llevó a autorizar las contrataciones sin reparar en las irregularidades que se estaban cometiendo al no existir una convocatoria pública de las plazas y al no proceder a su fiscalización previa, unas deficiencias de las que dijo no haber sido advertido por los técnicos responsables de las mismas.
El jefe de Recursos Humanos de la diputación, José Luis Sánchez, rebatió la postura de Baltar y afirmó que alertó al presidente de que el procedimiento elegido era “ilegal”, extremo que fue confirmado en su testimonio por el secretario Francisco Cacharro.
“No había amparo normativo” para las contrataciones, aseveró Sánchez, quien insistió en que fue Baltar el que “ordenó la contratación directa por razones de urgencia”.

la “criba”
El presidente, prosiguió, “daba el puesto y el nombre” de los contratados, mientras que Baltar indicó que su labor se limitaba a realizar una “criba” de los currículos para que después el jefe de Personal, siempre de acuerdo con los jefes de servicio, designase a las personas adecuadas para los puestos de urgencia.
El responsable de Recursos Humanos avaló la “necesidad evidente” en aquellas fechas de incorporar nuevo personal eventual ante la carencia de recursos humanos en distintos servicios después de que en los meses precedentes no se hubiesen renovado más de 100 contratos eventuales por la crisis.
La defensa de Baltar, la cual solicitó la “nulidad” de las diligencias por “vicios” procesales, justificó la actuación de este aludiendo a la necesidad perentoria de nuevas contrataciones.
Asimismo, insistió en el desconocimiento por parte del expresidente de las irregularidades que se estaban cometiendo en las contrataciones y que el propio Baltar achacó a un desconocimiento de los técnicos y de él mismo.
“Hasta que empezó la investigación” no conocía la ordenanza de contratación, afirmó Baltar, quien remarcó que ninguno de los contratos fue objetado por los distintos órganos provinciales.
Preguntado por la vinculación de estas personas con cargos del PP, Baltar afirmó que él no atendía a ideologías políticas y espetó que “el PSOE y el BNG nunca se dirigieron a mí para pedirme contrataciones”.
Varios de los técnicos reconocieron sus errores en la gestión de estas contrataciones. Así, el secretario de la diputación, Francisco Cacharro, admitió la “carencia de convocatoria pública” aunque apuntó al jefe de Personal como responsable de los contratos en la institución.
Por su parte, el entonces interventor de la institución, José María Baños, dijo que hubo un “fallo grave”, no haber realizado la fiscalización exigida por la ley.
Los socialistas, que denunciaron estos 104 contratos, lamentaron que el hijo de José Luis Baltar fuese elegido su sucesor al frente del partido en un congreso celebrado en las fechas posteriores a producirse estas altas.
Varios responsables políticos del PP de Ourense acudieron a las puertas de la Audiencia Provincial, vallada para la ocasión, para respaldar al histórico líder, que llegó a las dependencias judiciales una hora antes del inicio del juicio, madrugón con el que esquivó a los numerosos medios de comunicación.
Tras más de siete horas, Baltar abandonó el recinto confiando en haber podido demostrar su inocencia.

Comentarios