sábado 31/10/20

Asunta murió por asfixia química debido a la dosis extrema de un ansiolítico

Asunta Basterra, la niña de 12 años a la que adoptaron cuando aún no tenía uno y que hace algo más de un mes, el 22 de septiembre, fue hallada sin vida por dos viandantes en una pista forestal de Teo, cerca de Santiago, falleció por asfixia química, han dicho a EFE fuentes cercanas a este caso.

Ramos de flores y juguetes en un altar improvisado, que aumenta cada día en la pista forestal de Teo, municipio próximo a Santiago, donde fue hallada sin vida la niña Asunta Yong Fang, de 12 años, hace unos días. EFE
Ramos de flores y juguetes en un altar improvisado, que aumenta cada día en la pista forestal de Teo, municipio próximo a Santiago, donde fue hallada sin vida la niña Asunta Yong Fang, de 12 años, hace unos días. EFE

Asunta Basterra, la niña de 12 años a la que adoptaron cuando aún no tenía uno y que hace algo más de un mes, el 22 de septiembre, fue hallada sin vida por dos viandantes en una pista forestal de Teo, cerca de Santiago, falleció por asfixia química, han dicho a EFE fuentes cercanas a este caso.
Estas fuentes han vinculado la muerte violenta de esta pequeña con la ingesta elevada de un ansiolítico y han rechazado que hubiese posteriormente una sofocación, en base a los exámenes practicados en Criminalística.
El tranquilizante es Lorazepam y pertenece a la familia de los benzodiazepínicos. Su marca comercial más conocida es Orfidal, un fármaco que se utiliza para tratar estados de ansiedad y siempre bajo prescripción médica.
Las concentraciones más altas del mismo se sitúan en la víctima al inicio del verano, cuando dos profesoras de Asunta se percataron de sus estados de somnolencia, y en la jornada en la que pereció -el día 21-, con el registro más llamativo, puesto que ahí la dosis es letal.
La pediatra de Asunta ha declarado en la instrucción que la niña no era alérgica. Sus padres, encarcelados desde el día 27 del mes pasado en el penal coruñés de Teixeiro, habían contado a docentes de la cría que por esta condición debía tomar una "fuerte medicación" que la dejaba aturdida.
La acusación que pesa sobre Rosario Porto y Alfonso Basterra, los únicos imputados, que han negado los hechos, se elevó de homicidio a asesinato y en el endurecimiento de la calificación han pesado las pruebas forenses -sangre, gástricas y de pelo- al revelar que Asunta era sedada.
Días antes del crimen, la niña faltó al colegio y a sus clases de ballet, precisamente a consecuencia de las pastillas que debía tomar por su alergia, según argumentó su propia madre.
Estos son episodios que en su momento nadie entendió como de riesgo y que solamente ahora han cobrado relevancia.
Sobre la causa sigue vigente el secreto de sumario.

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