Lunes 10.12.2018

La anormal normalidad de las elecciones en Pontevedra

La contienda electoral en Pontevedra se destaca de las del resto de ciudades gallegas precisamente porque no destaca.

El alcalde y candidato del BNG en Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, y Xavier Vence
El alcalde y candidato del BNG en Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, y Xavier Vence

La contienda electoral en Pontevedra se destaca de las del resto de ciudades gallegas precisamente porque no destaca.
En un contexto en el que hay imputaciones, escándalos de presunta corrupción y reiteradas visitas policiales, la ciudad del Lérez llega a las elecciones envuelta en un debate político intenso en el que los enfrentamientos se ciñen a opciones políticas.
En el centro del debate, la cuestión del paro. El PP ha blandido el desempleo para argumentar su regreso a la tesis de que Ence debe seguir en la ría, anunciada en precampaña por Jacobo Moreira y a la que se enfrentan tanto el BNG, como el PSOE y Marea Pontevedra, la plataforma que aúna a militantes de Esquerda Unida, Anova, Podemos y otras agrupaciones.
El Partido Popular busca con Jacobo Moreira la mayoría absoluta, el único escenario en el que podría gobernar dada la negativa expresa y anticipada del resto de grupos a cualquier tipo de apoyo a esta fuerza.
En el PSOE, Agustín Fernández trata de desembarazarse del estigma de ser el socio minoritario en el gobierno de coalición con ataques al alcalde nacionalista, Miguel Anxo Fernández Lores, a quien ha censurado especialmente a raíz del proyecto para establecer en una parroquia del rural una planta de compostaje, pactada con el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, en una maniobra que califica de “traición”.
También es bastante acerba la crítica de Marea Pontevedra, que entiende que tras cuatro legislaturas en el poder, el alcalde Fernández Lores ya es “casta”.
La Marea, cuyo candidato es el escritor Luis Rei, ha sido contundente sobre todo con la política social del BNG, que considera insuficiente.
El regidor y aspirante a la reelección, por su parte, busca sacar réditos del modelo de ciudad peatonal que ha promovido desde que llegó al poder en 1999.
La apuesta es tan intensa que el primer edil no dudó en perder tres días de campaña para acudir a Nueva York a recoger un premio de entregado por una ONG liderada por el exalcalde neoyorkino Michael Bloomberg.
Las relaciones con la Xunta también son un punto de debate en la contienda. El BNG considera que la explicación de todos los retrasos en las actuaciones conjuntas es la actitud del Gobierno autonómico.
El PP arguye lo contrario. El PSOE se queda en el término medio y apuesta por hacer tabla rasa y reconducir las relaciones y la Marea tampoco tiene especiales simpatías por San Caetano.

Comentarios