sábado 19/9/20

El alcalde de Cerceda, entre lágrimas: “Presentaré mi renuncia irrevocable”

García Liñares hará efectiva su dimisión en los próximos días y descarta recurrir la sentencia de la Audiencia
José García Liñares, (c.) fue aplaudido por sus compañeros de partido después de anunciar su dimisión | marema
José García Liñares, (c.) fue aplaudido por sus compañeros de partido después de anunciar su dimisión | marema

El alcalde de Cerceda durante 25 años, José García Liñares, anunció ayer entre lágrimas que cumplirá su palabra y que en los próximos días “presentaré mi renuncia irrevocable” tras la sentencia firme de la Audiencia Provincial que confirma la condena que lo inhabilita por ocho años a ejercer cargo público por  un delito de prevaricación administrativa.

Arropado por su equipo de gobierno y por las exconcejalas socialistas Begoña Rodríguez (actual diputada autonómica) y Silvia Fraga; García Liñares comenzó su discurso visiblemente emocionado y con la voz entrecortada indicando que, aunque no compartía la sentencia, la acataba “como demócrata y representante público”. Dijo marcharse con la “conciencia totalmente tranquila. No me tengo que esconder porque no perjudiqué a nadie” y que, si bien su caso tiene aún recorrido judicial, renuncia a él y dimite irrevocablemente para no perjudicar a sus compañeros ni a la actividad municipal.

“Mi presencia en este momento perjudica al Concello, a quien nunca quisiera perjudicar”, afirmó y continuó: “Cumplo mi palabra. Dije que de aquí no me echaban ni la oposición ni el secretario, y no me echan. Me echa una sentencia que no es definitiva, quedan todavía muchos recursos, pero sí es firme. Pero como persona comprometida con los vecinos de Cerceda creo que no debo prolongar innecesariamente una situación que puede provocar inestabilidad en la gobernabilidad municipal”.

José García Liñares reconoció que desde octubre de 2018 llevó una “pequeña penitencia”  que lo obligó a estar “más pendiente de los juzgados que de realmente atender al Concello, que debe ser la primera prioridad del alcalde”. Ahora, tras la sentencia firme de la Audiencia Provincial y de su dimisión solo quiere “pagar a los abogados” y seguir adelante con su vida de forma “tranquila” fuera de la vida política. Por eso su decisión es  la de no recurrir ante el Supremo o el Constitución.

“Mucha gente me anima, que resista. Si fuese por otro tema a lo mejor sí recurría, pero por este no”, sentenció, subrayando que se le condena por un error administrativo –“no mío” y del que no fue informado, puntualizó– y “no por aprovecharme de mi cargo, ni por malversar fondos públicos, ni por apropiarme de nada”.

Transición ordenada

El alcalde de Cerceda explicó que su dimisión se hará efectiva en los próximos diez días y que mientras llega trabajarán en realizar una “transición ordenada, con calma y con tiempo”.

“Un concello es un mundo y hay mil temas pendientes. Yo le dedicaré todo el tiempo que precise a la persona que quede y estaré siempre a su disposición para explicarle todo lo que queda pendiente”, aseguró. No obstante, dejó claro que su dimisión es también una retirada de la vida política y que no estará tras bastidores del gobierno municipal más allá de que pueda estar presente en los próximos meses y de vez en cuando en el Concello para ayudar a la transición. “Nunca quise ser títere de nadie, y por lo tanto, nadie va a ser títere mío”, declaró.

Al respecto de quien podrá sustituirlo al frente de la alcaldía lo que queda de mandato, el veterano político manifestó que podría ser cualquiera de los concejales del gobierno socialista. De ellos destacó su “reconocida solvencia”. “No es el final esperado ni deseado por mí, pero queda un equipo sólido, preparado, el Concello queda en buenas manos”, manifestó. A su equipo y a los concejales que formaron parte de su grupo en la anterior corporación agradeció su “apoyo inequívoco en momentos muy difíciles para mí”.

En su despedida, García Liñares destacó la gestión municipal bajo su dirección en los últimos 25 años: “Dejo el Concello con las cuentas saneadas y bien situado”, afirmó y destacó algunas de las “miles de infraestructuras” que se hicieron durante su mandato, desde al auditorio hasta el parque acuático, sin olvidar los cinco millones en proyectos subvencionados por los fondos europeos que están pendiente de contratación.

“Pírrica victoria”

Pero una de las cosas de las que más orgulloso dijo sentirse fue revalidar la mayoría absoluta en las pasadas municipales, cuando ya se conocían los hechos motivados de la denuncia. Al respecto, lazó un dardo al PP –cuyo portavoz denunció los hechos por los que se le condena–  al que acusó de querer apuntarse una “pírrica victoria” a pesar de ni siquiera formar parte del proceso judicial.

“La postura de su candidato fue acusar sin dar la cara y lógicamente perjudicar todo lo que pudo asistiendo como testigo en el juzgado pretendiendo ganar en este lo que nunca consiguieron en ninguna elección”. Y zanjó: “los vecinos de Cerceda me refrendaron por séptima vez, fueron claramente derrotados igual que en las veces anteriores”.

Para los cercedenses García Liñares mostró agradecimiento. “La justicia puede apartarme de la alcaldía, pero no puede privarme de mi profundo afecto a todo el pueblo de Cerceda”, concluyó entre lágrimas.

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