domingo 25/10/20

El acusado de incendiar el piso de su pareja tiene un “deterioro cognitivo”

Los forenses señalaron ayer que el acusado de incendiar en el mes de mayo de 2015 el piso de su pareja en Vigo tiene un “elevado deterioro cognitivo” que le dificulta “controlar sus impulsos” y comprender las consecuencias que tienen sus acciones.

El acusado llega a los juzgados de Pontevedra | salvador sas (efe)
El acusado llega a los juzgados de Pontevedra | salvador sas (efe)

Los forenses señalaron ayer que el acusado de incendiar en el mes de mayo de 2015 el piso de su pareja en Vigo tiene un “elevado deterioro cognitivo” que le dificulta “controlar sus impulsos” y comprender las consecuencias que tienen sus acciones.


En la vista oral, celebrada en la Audiencia de Pontevedra, los expertos que examinaron al acusado, David G.M., un hombre de origen danés y residente en la ciudad gallega desde hace varios años, concluyeron que padece una “merma importante” de sus capacidades mentales.


Ante el tribunal que lo juzga, los peritos aseguraron que esta condición se debe al trastorno de personalidad que padece el acusado, que además se ha visto agravada por un consumo reiterado de sustancias tóxicas. Así, los forenses indicaron que está diagnosticado de un trastorno límite de la personalidad, así como de otro que se deriva de su dependencia a cocaína y el consumo perjudicial de alcohol, opiáceos y cannabis
El acusado reconoció que, a pesar de esta medida, había retomado la relación con su novia y que la noche del incendio había consumido drogas.


Llegado el momento, el homber decidió reunir diferentes objetos, entre ellos ropas y zapatos, y les prendió fuego en la bañera del cuarto de baño de la vivienda de su pareja. Con todo, el acusado negó que todos esos enseres fueran de su novia, sino de otra mujer a la que la pareja había alquilado una de las habitaciones de la casa y que, según su relato, les debía una mensualidad.


El fuego terminó extendiéndose por todo el inmueble y obligó a desalojar el edificio. A pesar de este relato, una vecina de la pareja testificó ante el juez que escuchó “claramente” cómo el acusado le decía a la mujer que le iba a quemar la ropa “para que no pudiera salir de casa”. Su expareja no acudió al juicio, a pesar de que había sido citada.

Cinco años de petición
La fiscal, al reconocer que tenía sus facultades mermadas, solicitó para el acusado un total de cinco años y ocho meses de prisión por un delito de incendio grave con peligro para las personas, un delito de coacciones y un delito de quebrantamiento de condena, ya que cuando provocó el incendio tenía en vigor una orden de alejamiento con respecto a la que era su pareja.


Inicialmente, la condena que reclamaba la Fiscalía alcanzaba los quince años de prisión. Una vez que cumpla la condena, la fiscal pide la libertad vigilada para él y que se someta a un tratamiento médico durante cinco años. l

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