domingo 29.03.2020

Vivir en las extremas condiciones de la Antártida

Decenas de científicos trabajan a diario en uno de los lugares más inhóspitos del planeta gracias a un equipo humano, entre ellos cocineros y militares, que hacen que sus investigaciones sean posibles
Dos militares hacen trabajos de mantenimiento en la Isla Rey Jorge | f. anfitti (efe)
Dos militares hacen trabajos de mantenimiento en la Isla Rey Jorge | f. anfitti (efe)

stás al sur de todo. Debajo de ti no hay nada que no sea hielo. El día dura seis meses, el mismo tiempo que la noche, y las temperaturas pueden alcanzar los 30 grados bajo cero. Sobre el paralelo 62, un grupo de casetas rojas da cobijo a decenas de militares y científicos que trabajan a diario en condiciones extremas. Bienvenidos a una base de investigación en la Antártida.  

La Isla Rey Jorge -que los argentinos llaman “25 de Mayo” y los rusos “Waterloo”-, es la mayor del archipiélago Shetland del Sur. Su extensa superficie, de unos 1.000 kilómetros cuadrados, es un punto diminuto en el continente antártico que da refugio a las bases científicas de  Argentina, Brasil, Chile, China, Corea del Sur, Perú, Rusia o Uruguay.  En verano, cuando las condiciones se asemejan a los inviernos de muchos países, la Base Científica Antártica Artigas de Uruguay (BCAA), acoge a unas 40 personas entre militares y civiles

La filosofía de camaradería internacional del paisaje exterior, se aplica también en el interior de este pequeño espacio. No importa la altura del rango militar ni el grado de titulación científica. Todos comparten todas las tareas y todos los habitáculos.

Todas las comidas las hacen dos chefs: “Titán” (Rudy Píriz) y “Lobo” (Wilson de los Santos). Ambos tienen como pilar el amor a la cocina, y su objetivo es que todos puedan tener un rico plato de comida al llegar de sus tareas a la base. “Para presentar un plato, lo primero que tiene que tener es amor. Se puede hacer un plato sencillo con una porción de carne, un poquito de arroz y unos vegetales, pero cuando uno le añade ese condimento, las ganas de que salga bien, eso es lo principal”, reflexiona Titán.

El objetivo de esta misión es causar el menos impacto al medio ambiente posible. “Tenemos que respetar el medio ambiente y los estudios que se hacen son muy importantes no solo para la Antártida sino para el estudio general de la ciencia”, dice el jefe de base, el coronel Emilio Obelar,.

Comentarios