sábado 06.06.2020

Una vivienda diseñada para un niño autista

En Murcia se sitúa la primera casa adaptada para desarrollar las habilidades de un niño de 8 años que padece autismo y que podría sentar las bases para un nueva concepción de la arquitectura
De 150 metros cuadrados y dos plantas, esta casa, consta también de un pequeño huerto y una piscina | Javier Sánchez Merina (efe)
De 150 metros cuadrados y dos plantas, esta casa, consta también de un pequeño huerto y una piscina | Javier Sánchez Merina (efe)

ntender el paso del tiempo y tomar decisiones son algunas de las habilidades que está adquiriendo un niño autista de 8 años que vive con sus padres, en plena huerta murciana, en la primera casa del mundo diseñada para ayudar a la inserción de una persona con este tipo de trastorno del desarrollo.

El concepto de arquitectura terapéutica se ha aplicado en esta vivienda, enclavada en la pedanía de Cabezo de Torres, tras un arduo trabajo de investigación durante cuatro años.

En el proyecto han participado arquitectos, psicólogos, neurólogos, logopedas y la Asociación TEA Astrade (Asociación para la Atención de Personas con Autismo y otros Trastorno Generalizados del Desarrollo) de la Región de Murcia.

Recientemente galardonada en la categoría de accesibilidad en la XX edición de los Premios de Arquitectura de la Región de Murcia, cuyo acto de entrega tendrá lugar hoy en la capital murciana, esta vivienda ha sentado las bases de una nueva metodología de habitabilidad que podría responder también a las necesidades de personas con alzheimer, síndrome de Down o discapacidad visual.

El planteamiento innovador y solidario de orientar la arquitectura en beneficio de estos colectivos, que en ocasiones sufren una exclusión social, tratando de comprender que hay otras realidades, las suyas, se ha materializado, hace ahora un año, en este hogar adaptado a un niño autista

El profesor del Área de Proyectos Arquitectónicos de la Universidad de Alicante (UA) Javier Sánchez Merina es el arquitecto de este proyecto, que surgió cuando una pareja joven con un hijo le propuso que le hiciera una casa unifamiliar en las afueras de Cabezo de Torres, porque en donde residían, un piso de la misma pedanía, el niño no se encontraba bien.

La casa funciona como un reloj de sol

Tras ser informado luego por sus padres de que el pequeño era autista, Sánchez Merina les planteó entonces diseñar una vivienda cuyas estancias estuvieran proyectadas para ayudar a crecimiento del menor.

Dado que los autistas no tienen la noción del tiempo desarrollada, se han habilitado en el dormitorio del niño dos ventanas, una de las cuales está orientada al este y la otra al oeste, de manera que esta estancia se convierte en “una especie de reloj de sol”, ya que el pequeño, cuando se despierta, ve el amanecer y, por las tardes, el ocaso, indicó Sánchez Merina. Además, la vivienda posibilita al niño adquirir el bagaje de la elección: puede, por ejemplo, ir desde una de las estancias a su dormitorio por siete “atajos” distintos. 

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