miércoles 21/10/20

La tecnología española vuelve a Marte en una nueva misión

La misión hará un estudio del interior de Marte, de su estructura, de la composición de su corteza, de su manto y su núcleo | aec
La misión hará un estudio del interior de Marte, de su estructura, de la composición de su corteza, de su manto y su núcleo | aec

El 5 de mayo está previsto que despegue desde EEUU un cohete Atlas V con InSight, una nueva misión de la NASA que, entre otros instrumentos, incluye una “estación meteorológica” española y que pretende colocar un robot en Marte para estudiar su interior y avanzar así en la comprensión de su pasado y evolución.
InSight, en la que participan científicos de diez países, es mucho más que una misión a Marte, detalla José Antonio Rodríguez-Manfredi, investigador principal del instrumento español, Twins, cuya construcción y operación se dirige desde el Centro de Astrobiología (CAB). Y es que, hasta ahora, las misiones al planeta rojo iban todas enfocadas al estudio de su superficie y al posible entorno de habitabilidad: InSight “rompe con esta dinámica”, pues va a realizar un estudio del interior de Marte, de su estructura, de la composición de su corteza, de su manto o núcleo. Esta misión ayudará a la comunidad científica a conocer cómo se formó el planeta y su evolución, por qué perdió su atmósfera o por qué, si antes albergaba océanos de agua, ahora es tan árido, pero no sólo eso: Marte es un planeta rocoso, como la Tierra, Venus y Mercurio, así que InSight servirá para ahondar en el conocimiento de la formación de nuestro sistema solar.
Para ello, la misión tiene tres instrumentos principales: SEIS (siglas en inglés de experimento sísmico para la estructura interior); HP3 (sensores para el estudio del flujo de calor y propiedades físicas); y RISE (experimento para el estudio de la rotación y estructura interior); todo ello ayudado desde tierra con modelos matemáticos y físicos. SEIS, cuyo principal responsable es el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia, es un sismógrafo de altísima sensibilidad que analizará, entre otros, las vibraciones que se pudieran producir por el impacto de un meteorito, mientras que HP3, del Centro Aeroespacial Alemán, es una especie de cilindro que se clavará en el interior del planeta hasta 5 metros. Su objetivo es medir el flujo de energía desde el interior hasta el exterior y tratar de inferir cómo se va disipando esa energía interior y por qué Marte se enfrió tanto.
RISE, del Laboratorio de Propulsión a Chorro en EEUU, caracterizará el efecto que puede tener el interior no líquido del planeta sobre la rotación. Si bien Twins no es uno de estos instrumentos principales, sí es fundamental en la misión, pues facilitará la vida al resto. La estación española va a medir la temperatura del aire y la intensidad y dirección del viento sobre la superficie marciana, lo que ayudará a que el sismógrafo no cometa errores en sus mediciones: si sopla mucho el viento y se mueve la estructura de InSight o sus paneles solares este podría entender que se están produciendo movimientos sísmicos cuando en realidad no es así. l

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