jueves 02.04.2020

Roma redescubre bajo tierra su basílica más “mágica”

El templo de Porta Maggiore, que data del siglo I d. C, fue construido desde sus inicios en el subsuelo de la capital italiana, aunque tan extraordinaria es su ubicación como la decoración interior del edificio
Vista del templo subterráneo de Porta Maggiore | Álvaro Caballero (EFE)
Vista del templo subterráneo de Porta Maggiore | Álvaro Caballero (EFE)

La basílica subterránea romana de Porta Maggiore, un extraordinario monumento del siglo I d.C. ubicado bajo unas vías de tren, abrió ayer sus puertas tras una compleja restauración, permitiendo disfrutar al público de una refinada y original decoración relacionada con cultos mágicos.

Es la primera vez que la planta de basílica “aparece en el mundo antiguo”, explicó la superintendente arqueológica para Roma, Daniela Porro, ya que nunca antes de su construcción se había visto esta planta rectangular dividida en tres naves, que luego inspiraría las iglesias cristinas.

Aunque la basílica de Porta Maggiore es “extraordinaria” también por otros motivos, continúa Porro, ya que se construyó desde un inicio bajo tierra, algo inusual en la época romana, y con un fin enigmático, “ligado a cultos mágicos”.

También es original su decoración, con un revestimiento completo de estuco blanco y nácar, y que representa diversos mitos también relacionados con esta adoración mágica, como el suicidio de Safo, el rapto de Ganímedes o el mito de Orfeo y Eurídice.

La restauración, organizada por la Superintendencia de Bellas Artes de Roma y con el apoyo de la fundación suiza Evergete, permite ahora admirar esta “rica” decoración en el muro izquierdo, dañado por la humedad y la infiltración del agua en la roca.

Ejemplo único en el mundo

La basílica se descubrió en 1917 durante la construcción de una vía férrea cerca de la estación de Termini, lo que ha dado lugar a su peculiar ubicación actual, bajo esta línea y rodeada de grandes avenidas atestadas del habitual tráfico romano.

Gracias precisamente a este tardío descubrimiento, se trata de un “ejemplo excepcional, si no único en el mundo”, de monumento romano inalterado y que conserva su estructura y decoración primigenia, explicó la supervisora.

Comentarios