domingo 05.04.2020

Las patatas gallegas que arrasan en los Oscar

La empresa coruñesa Bonilla a la Vista ha conseguido colocar su famoso producto en la película “Parásitos”, dirigida por el coreano Bong Joon Ho, que se ha llevado la estatuilla a la mejor cinta del año
César Bonilla, el propietario de la fábrica de las populares patatas coruñesas Bonilla a la Vista | moncho fuentes (efe)
César Bonilla, el propietario de la fábrica de las populares patatas coruñesas Bonilla a la Vista | moncho fuentes (efe)

as populares patatas coruñesas de Bonilla a la Vista han llegado triunfantes a los Oscar por su aparición en la cinta surcoreana “Parásitos”, que se ha llevado cuatro premios, incluido el de mejor película, aunque desde la firma coruñesa se enteraron por casualidad de este emplazamiento publicitario.

El empresario César Bonilla, que a sus 87 años sigue al frente del negocio familiar, cuenta en una entrevista en su fábrica de Arteixo que se enteraron por el boca a boca de que su peculiar lata de medio kilo forma parte del atrezo de este filme “cuando ya estaba proyectándose” en España.

“Las noticias ahora corren muy rápido”, afirma Bonilla, que pese a que ninguno de sus clientes coreanos les trasladó su presencia en dos escenas de la aclamada película “Parásitos”, le comunicaron muchos de sus conocidos de A Coruña “que salía la lata ahí debajo de la mesa”.

A raíz de su cameo en el filme de Bong Joon Ho, la firma coruñesa ha duplicado su producción. De hecho, desde hace dos semanas la venta online en España de sus famosas patatas se ha incrementado en un 150%, asegura el encargado del departamento de Marketing de la empresa, Diego García.

Un éxito de marketing

Así, la familia de empleados Bonilla se multiplica, pues su plantilla, formada por unos 115 trabajadores, ha aumentado en un 10% en las últimas dos semanas, y prevén que el éxito continúe al alza.

En su fábrica de Arteixo fabrican las 550 toneladas de patatas que comercializan anualmente, de las que unas cuarenta viajan hasta Corea del Sur, país en el que este producto, que se vende allí desde 2016, se ha convertido en un objeto de culto.

Pese a que poseen varios formatos como bolsas grandes y pequeñas, lo que triunfa en el país asiático son las famosas latas de medio kilo, distintivo de la casa, según señala César Bonilla, pues “la lata se conserva mucho mejor”, aunque “la calidad del producto es la misma”.

“Ahora estamos haciendo unas latas más pequeñas que son más manejables y pueden ir con ellas por la calle”, manifiesta sobre su nuevo producto de 275 gramos que, por el momento, es exclusivo para Corea del Sur y está escrito en coreano.

El secreto del éxito lo tiene claro este coruñés que nació en 1932, el mismo año que la marca creada por su padre, Salvador Bonilla: “si no tenemos calidad, no vendemos”.

Y por eso este alimento elaborado con pata, aceite de oliva y sal puede encontrarse en más de veinte países como Bélgica, Suiza, Reino Unido, Francia o Italia.

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