Muestran los lazos entre Miró y el arte tradicional japonés

Sesenta grabados en madera del célebre pintor japonés Ito Shinsui y el cuadro de Miró “Retrato de Enric Cristòfol Ricart” componen la exposición “Ito Shinsui. Tradición y modernidad” que profundiza en los lazos entre el pintor catalán y el arte tradicional japonés.

Muestran los lazos entre Miró y el arte tradicional japonés
Una mujer contempla la obra de Miró “Retrato de Enric Cristòfol Ricart” | Toni Albir (efe)
Una mujer contempla la obra de Miró “Retrato de Enric Cristòfol Ricart” | Toni Albir (efe)

Sesenta grabados en madera del célebre pintor japonés Ito Shinsui y el cuadro de Miró “Retrato de Enric Cristòfol Ricart” componen la exposición “Ito Shinsui. Tradición y modernidad” que profundiza en los lazos entre el pintor catalán y el arte tradicional japonés.
La Fundación Joan Miró de Barcelona, donde se expondrán las piezas desde hoy y hasta el 20 de mayo, pidió para la ocasión al MOMA una de las primeras obras de Miró en la que se aprecia su admiración por “el arte, el pensamiento y los procesos de creación tradicionales japoneses”, según señaló ayer el director de la Fundación Miró, Marko Daniel. Esta obra es un retrato de Enric Cristófol Ricart realizado en 1917, con una imagen japonesa de fondo que es un “estampado sencillo de tres o cuatro planchas que Miró enganchó en el cuadro a modo de collage”.

“El interés de Miró por el arte japonés empezó muy pronto y se prolongó a lo largo de su carrera de una manera muy profunda”, añadió el director. Su aprecio por los grabados tradicionales japoneses le llevó a interesarse por las técnicas en madera que habían sido desdeñadas en el siglo XIX, durante la occidentalización de Japón, y que volvieron a recuperarse en el siglo XX. Ito Shinsui fue uno de los responsables de este resurgimiento, al frente de la corriente de arte gráfico shin hanga. Su nieta, Akiko Katsuta, ha comisariado la muestra que se inauguró ayer en la sala octogonal de la Fundació Joan Miró y que reúne algunos de los mejores grabados producidos por el artista entre 1916 y 1964.
El retrato femenino y los paisajes idílicos son los temas centrales de este autor, que “se esforzó en dar a conocer a la tradición a las nuevas generaciones”, según Akiko Katsuta. La exposición “Ito Shinsui. Tradición y modernidad” incluye un vídeo en el que se aprecian las fases del proceso de la estampación tradicional japonesa.
Entre los grabados, hay retratos de mujeres ataviadas a la manera de las cortesanas de la época feudal, pero Ito Shinsui también utiliza técnicas antiguas para representar a mujeres del siglo XX.