Sábado 23.03.2019

La Gioconda pudo haber muerto por tener el colesterol alto

La protagonista de la célebre obra de Da Vinci pudo padecer una hipercolesterolemia que le ocasionó la muerte a los 37 años, según un experto médico que analizó los rasgos de la enfermedad en la pintura

Detalle de la copia del famoso cuadro de Leonardo da Vinci  | aec
Detalle de la copia del famoso cuadro de Leonardo da Vinci | aec

La protagonista de “La Gioconda”, el célebre retrato de Leonardo da Vinci, podría haber padecido una hipercolesterolemia tan severa como para ocasionarle la muerte con 37 años. Este diagnóstico de la Mona Lisa lo proporcionó Florencio Monje Gil, cirujano maxilofacial, en una conferencia dentro del ciclo “Arte, Ciencia y Tecnología: miradas diferentes a una misma realidad”, celebrada en el Museo de Navarra. Se basó, para ello, en un xantelasma, o pequeño bulto, en la proximidad del lagrimal izquierdo y en un lipoma, o bulto de grasa, de unos tres centímetros de largo, en el dorso de la mano derecha, por debajo del dedo índice.


Además de “La Gioconda”, de la que se han realizado hasta 44 diagnósticos médicos, desde embarazo a parálisis facial, pasando por debilidad mental o alopecia por estrés, el conferenciante describió algunas otras patologías. Por ejemplo, los retratos de Carlos V, de los que el más destacado es el que Tiziano realizó en 1548 tras la victoria de la batalla de Mühlberg: “En ellos se aprecia el síndrome de cara larga: labio superior hundido, déficit de pómulos, labio inferior prominente y exceso tanto de altura del mentón como de longitud o dimensión vertical de la cara. A estas características se añade otra propia de la familia del emperador: la nariz de los Habsburgo, con una giba nasal o caballete pronunciado”. Similares rasgos se aprecian en los cuadros con otros Habsburgo de protagonistas: los retratos de Felipe IV a cargo de Velázquez o el de Carlos II, obra de Juan Carreño de Miranda, tal como explicó el ponente.


Otros artistas no necesitaron pintar a monarcas ni emperadores para plasmar enfermedades de la cara. Francisco de Goya refleja una parálisis facial en el rostro del protagonista del “Retrato de don Andrés del Peral”; Domenico Ghirlandaio, en “Anciano con su nieto”, una deformidad nasal en el hombre; Quentin Massys, en “La duquesa fea”, una deformidad facial; o Leonardo da Vinci, en sus retratos grotescos, distintos varones desdentados.

Comentarios