Los gallegos son los segundos menos adictos al móvil

Solamente Baleares se sitúa por debajo de Galicia con el 14,3% de adictos | aec

Es innegable que el teléfono móvil se convirtió en un dispositivo imprescindible para la población.

Es innegable que el teléfono móvil se convirtió en un dispositivo imprescindible para la población.

Estos dispositivos se consolidaron como un aliado fundamental en el día a día de los gallegos. Desde pagar facturas hasta resolver asuntos de trabajo o entretenerse de camino al mismo. Pero el uso intensivo del móvil provoca en los usuarios la necesidad de llevarlo consigo en todo momento y les hace estar pendientes de él permanentemente. Precisamente, según el “Estudio de Comparación Online hacia el Ahorro Inteligente”, realizado por el comparador Rastreator.com, que ofrece más de diez comparativas en el sector de Telefonía, el 76,7% de los gallegos afirma no poder vivir sin móvil.


Sin embargo, el estudio también muestra que solo el 20,7% de los ciudadanos de la comunidad se considera adicto al móvil, el segundo porcentaje más bajo del país, distanciándose de la media nacional en 7,6 puntos porcentuales, y únicamente por encima de los baleares (14,3%). Aun así, la cifra de gallegos que se consideran adictos al móvil aumentó más de 10 puntos porcentuales respecto al año previo (10,5% en 2016).


Este fenómeno puede conllevar ciertos trastornos que afectan no solo a la salud física de los usuarios, sino también a su bienestar social y psicológico. En este sentido, el 35,3% de los gallegos asegura estar pendiente del móvil cuando está con amigos, familia e incluso con su pareja y hasta el 46,6% afirma que mirar el móvil es lo primero y lo último que hace cada día. Ambas cifras en la región se sitúan por debajo de la media nacional, que es de 44% y 52,2% respectivamente. Además, el 17,2% de los gallegos reconoce mirar el móvil cuando está conduciendo.
El aumento de concienciación sobre la adicción al móvil está derivando además en un intento de controlar sus horas de uso diario. Los ciudadanos de la comunidad dedican a mirar su teléfono móvil al día, una media de 3 horas y 8 minutos diarios, lo que supone 43 minutos menos que el año previo (en 2016 lo usaban una media de 3 horas y 51 minutos).