miércoles 23.10.2019

La expansión urbanística obliga a las aves a cambiar de pareja

Unos flamencos vuelan sobre el humedal del parque de Doñana, ubicado en la provincia de Huelva	ep
Unos flamencos vuelan sobre el humedal del parque de Doñana, ubicado en la provincia de Huelva ep

La expansión urbanística obliga a muchas aves a desplazarse y a cambiar de pareja, con las consecuencias que conlleva en su éxito reproductor, según un estudio publicado en la revista PLoS ONE que analiza el impacto del desarrollo urbanístico en las comunidades de aves cantoras que viven en las afueras de los núcleos urbanos, dado a conocer ayer.
La investigación fue dirigida por científicos de la Escuela de Medio Ambiente y Ciencias Forestales de la Universidad de Washington y concluye que para las especies que ocuparon zonas cercanas a las ciudades, esta expansión urbanística provoca una respuesta “antinatural” puesto que las fuerza a abandonar su territorio y a sus parejas a pesar de que ambos sean adecuados.
El estudio se realizó tras el seguimiento y el anillamiento de seis especies de aves comunes durante 10 años y señala que las aves “lo abandonan todo”, puede ser mucho más arriesgado de lo que parece ya que si el desplazamiento se produce durante la época de cría, los ejemplares llegan a perder la oportunidad de reproducirse ese año y pueden tardar, al menos, otro año en volver a reproducirse.
De hecho, el estudio subraya que el pájaro puede tardar en encontrar una nueva pareja apropiada o un territorio de calidad donde criar a su prole tanto tiempo que puede perder hasta la mitad de sus años de reproducción. 
Entre estas aves bautizadas por los científicos como “esquivas” por su carácter sensible se incluyen especies cantoras como el chochín del Pacífico o el zorzalito de Swanson, que son conocidas por rechazar la presencia y actividades humanas.

PLANIFICACIÓN PREVIA
En resumen, el estudio concluye que realizar desarrollos urbanísticos sin una planificación previa puede tener consecuencias negativas sobre la fauna y sobre las poblaciones de aves que viven cerca de las ciudades.
Por ello, el biólogo de SEO/BirdLife, Nicolás López, consideró en su estudio que la expansión urbanística debe ir siempre de la mano de una evaluación previa de impacto ambiental que tenga en cuenta estos factores. 
“De esta manera estaremos conservando y protegiendo no solo a las especies adaptables, sino también a las esquivas. Todas, sin excepción, forman parte de nuestro patrimonio natural”, concluyó Nicolás López.  
Sin embargo, no siempre se tienen en cuenta este tipo de impacto cuando se planifica el crecimiento urbanístico. n

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