Sábado 23.03.2019

Concha, la abuela dibujante que conquista a Disney

La valenciana, de 88 años y con 156.000 seguidores de Instagram a sus espaldas, difundirá en sus redes a la nueva Mary Poppins después de haber logrado el éxito con sus dibujos con un programa de ordenador

Concha tiene 88 años y 156.000 seguidores en Instagram | M.A. POLO (EFE)
Concha tiene 88 años y 156.000 seguidores en Instagram | M.A. POLO (EFE)

Con 88 años y más de 157.000 seguidores en Instagram gracias a sus paisajes, animales y rincones urbanos dibujados con un programa básico de ordenador, Concha García Zaera ha conquistado también a Disney, que ha encargado a esta abuela que difunda en sus redes sociales su visión de la nueva Mary Poppins.

Concha, @conchagzaera para sus seguidores, nació en Valencia en 1930 y el domingo subió su particular interpretación en Paint del cartel de la película “El regreso de Mary Poppins”, “una obra de arte prácticamente perfecta en todo”, según Disney España, y que ya supera los 24.000 “me gusta” en la cuenta de esta “instagrammer” octogenaria.

“Es un personaje que siempre me ha encantado”, asegura a Efe esta artista digital, que espera con ganas el estreno de la película –al que ha sido invitada por Disney– y asegura que la propuesta de la compañía le supuso un verdadero “reto” porque nunca había dibujado rostros. Durante varias semanas retocó el dibujo de la famosa niñera hasta que estuvo “satisfecha”, con especial dificultad en el sombrero y el pelo del personaje que en esta ocasión encarna Emily Blunt.

“No tengo nada de imaginación”, confiesa a Efe, aunque se le da muy bien copiar y la inspiración le viene de cualquier sitio, la bolsa de una farmacia o de cualquier tienda, un cuadro en un escaparate, una postal, una caja de un juego o dibujos de una revista.

Reconoce que va “cazando” y “robando” imágenes porque cuando ve algo que le gusta, le hace una foto y luego la imprime, la cuadricula y la copia en su ordenador. Esa facilidad para copiar le ha permitido dibujar pájaros, ciervos, peces o gatos, pero también faros, la playa valenciana de El Saler, la isla griega de Santorini o rincones andaluces, de China o de su ciudad natal, como el puente de la Trinidad, el Mercado Central, la Lonja o la Catedral.


Todo empezó un día, relata, que se le “ocurrió” dibujar una casita y unas nubes en Paint, “una tontería” que le atrajo mucho y al día siguiente lo mejoró con otros detalles y le dedicó tiempo y se aficionó: “Y hasta hoy”.

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