sábado 20.07.2019

Científicos identifican el manuscrito cristiano más antiguo

Una carta privada egipcia del siglo III señala que los cristianos ya se encontraban entonces lejos de las ciudades del interior de Egipto, donde asumieron funciones de liderazgo político y una vida adaptada

Fragmento de la misiva considerada como el primer manuscrito cristiano
Fragmento de la misiva considerada como el primer manuscrito cristiano

ientíficos de la Universidad de Basilea (Suiza) han identificado la carta privada cristiana más antigua conocida de principios del siglo III y nombrada “P.Bas. 2.43”, según indicaron en un comunicado difundido ayer. La carta, datada en los 230 años después de Cristo, ofrece información sobre el mundo de los primeros cristianos del Imperio Romano y es más antigua que todos los testimonios documentales cristianos previamente conocidos del Egipto de aquella época.

El contenido de papiro señala que los cristianos ya se encontraban a principios del siglo III lejos de las ciudades del interior egipcio, donde asumieron funciones de liderazgo político y en su vida cotidiana no se distinguían de su entorno pagano. De esta manera, la información cuestiona la idea de que los primeros cristianos en el Imperio Romano son usualmente retratados como pueblos excéntricos y perseguidos.

El papiro, desde hace más de 100 años propiedad de la Universidad de Basilea, incluye una carta mandada de Arrianus a su hermano Paulus y “destaca”, según el comunicado, de las otras cartas recibidas del Egipto grecorromano por su fórmula de saludo final: “Rezo para que estés bien, en el Señor”, usando una ortografía abreviada al final. “El uso de esta abreviatura, estamos hablando de un llamado nomen sacrum, no deja dudas sobre el sentimiento cristiano del autor”, dice Sabine Huebner, profesora de Historia Antigua en la Universidad de Basilea.

“Pablo es un nombre muy raro en ese momento, y podemos deducir que los padres mencionados en la carta ya eran cristianos y que habían dado a su hijo el nombre del apóstol 200 después de Cristo”, explica Huebner.

Además, la carta proporciona detalles sobre los orígenes sociales de esta familia cristiana primitiva: los dos hermanos eran hijos jóvenes educados de la élite local, terratenientes y funcionarios: “No es sorprendente que los primeros cristianos también participaran en la vida cotidiana romana. Y también valoraron los mismos placeres que sus conciudadanos no cristianos”.

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