Jueves 20.06.2019

Abejas y peces se comunican entre sí mediante robots

Científicos de cinco universidades europeas lograron que dos especies diferentes que vivían a más de 700 kilómetros se interrelacionaran e incluso se coordinaran con la ayuda de mecanismos robóticos

Una abeja se acerca a una flor de mimosa | aec
Una abeja se acerca a una flor de mimosa | aec

ientíficos de cinco universidades europeas, entre ellas la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), lograron que dos especies animales totalmente diferentes como son los peces y las abejas se comunicaran entre sí e incluso se coordinaran con la ayuda de pequeños robots.

El estudio, señaló ayer un comunicado de la EPFL, se llevó a cabo junto a expertos de las universidades de Lisboa, Graz (Austria), París Diderot y Zagreb, y puso en contacto a un banco de peces en un acuario suizo con un enjambre de abejas en la citada ciudad austríaca, a 700 kilómetros de distancia.


“Hemos creado un puente sin precedentes entre dos comunidades animales, permitiendo que intercambiaran sus dinámicas”, señaló el ingeniero de la suiza EPFL Frank Bonnet al comentar el estudio, que se ha publicado en la revista especializada Science Robotics.

Los robots, situados en plataformas en el acuario y junto al enjambre, emitían señales (visuales y vibratorias en el caso de los peces, mientras que las abejas recibían vibraciones, cambios de temperatura y movimientos de aire) que provocaban diferentes reacciones de atracción o dispersión.
Además, los robots en ambos países estaban comunicados entre sí, registrando las dinámicas de uno de los grupos de animales y traduciéndolas en señales para que el otro intentara adaptarse a ellas.
“Los robots actuaban como negociadores e intérpretes en una conferencia internacional, y a través de los intercambios de información los dos grupos de animales gradualmente llegaron a una decisión común”, destacó otro de los científicos de EPFL, Francesco Mondada, del Laboratorio de Biorrobótica BioRob.


Según la EPFL, la “conversación” entre peces y abejas fue “caótica” en los primeros minutos pero al cabo de unos 25 minutos se sincronizó, consiguiendo que todos los peces nadaran en una misma dirección mientras las abejas volaban también juntas alrededor de una de las terminales robóticas.

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