miércoles 20/1/21

El rey cede su silla a don Felipe para simbolizar la cesión de la Corona

El rey selló ayer la firma de su propia abdicación en el palacio Real con un efusivo abrazo al príncipe de Asturias, a quien ha cedido a continuación su sitio como gesto simbólico del traspaso de la Corona a su hijo, que se convirtió ayer a medianoche en Felipe VI.

El rey cede su silla 
a don Felipe para simbolizar la 
cesión de la Corona
El rey cede su silla a don Felipe para simbolizar la cesión de la Corona

El rey selló ayer la firma de su propia abdicación en el palacio Real con un efusivo abrazo al príncipe de Asturias, a quien ha cedido a continuación su sitio como gesto simbólico del traspaso de la Corona a su hijo, que se convirtió ayer a medianoche en Felipe VI.
El símbolo del relevo quedó reforzado unos instantes después, cuando don Juan Carlos llamó a sus nietas para darles un beso: en primer lugar a Leonor, la futura princesa de Asturias, y a continuación a su hermana, la infanta Sofía.
Fue nada más sancionar con su firma la ley orgánica de abdicación cuando el rey se dirigió al lugar que ocupaba al inicio del acto y, tras besar a la reina Sofía y abrazar a su hijo, le cedió la silla que ocupaba.
Mientras tanto, los más de 150 asistentes al acto, entre los que se encontraba el Gobierno en pleno y los representantes de todas las instituciones del Estado, brindaron un prolongado aplauso a don Juan Carlos, que agradeció con gestos contenidos y visiblemente emocionado.
Además de doña Sofía, don Felipe y la futura reina Letizia, asistieron a este acto las infantas Pilar y Margarita, hermanas de don Juan Carlos, así como el rey Constantino de Grecia y la princesa Irene de Grecia.
IU-ICV, ERC, PNV y BNG fueron las únicas fuerzas parlamentarias ausentes en esta breve pero histórica ceremonia, a la que acudieron los miembros de las Mesas del Congreso y el Senado, los expresidentes del Gobierno Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero y los ponentes de la Constitución Miquel Roca, José Pedro Pérez Llorca y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón.

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