domingo 20.10.2019

Sánchez e Iglesias se enrocan y ahondan el bloqueo de la investidura

Unidas Podemos insiste en exigir que los socialistas renuncien a la línea roja de gobernar 
en solitario

Iglesias escucha a Sánchez durante una de las reuniones para tratar la investidura | aec
Iglesias escucha a Sánchez durante una de las reuniones para tratar la investidura | aec

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias siguen enrocados en sus respectivas posiciones y por eso el nuevo intento de diálogo impulsado ayer por el presidente del Gobierno en funciones resultó fallido, y ahonda el bloqueo para su posible investidura.

El candidato socialista anunciaba ayer, en una entrevista en TVE, su intención de llamar al líder de Podemos para empezar de cero, y le pedía dejar a un lado la composición del Gobierno para centrar la negociación en los contenidos y en las medidas.

Una propuesta a la que Iglesias respondió avisando a Sánchez de que para negociar tiene que renunciar a su línea roja de un Gobierno monocolor.

El intento de ayer, de esta forma, quedó en nada porque, aunque la llamada se produjo, no sirvió más que para constatar que ninguna de las dos partes tiene intención de moverse: Iglesias sigue queriendo la coalición y Sánchez no quiere que Unidas Podemos entre en el Consejo de Ministros.

El presidente en funciones se explayó en esta ocasión más de lo habitual para argumentar las razones por las que no quiere tener ministros de la formación morada en su gabinete. Y Cataluña es la principal de todas.

Como insistió en TVE el líder socialista, al PSOE y a Unidas Podemos les unen muchas medidas y políticas, pero les separan cuestiones de Estado como la

forma de encarar la crisis soberanista catalana.

Se preguntó así cuál sería la posición de Podemos si los independentistas vuelven a intentar lo que hace dos años y hubiera que aplicar de nuevo el artículo 155 de la Constitución, o si Iglesias estaría en un Ejecutivo que cree que “no hay presos políticos, sino políticos presos que rinden cuentas por sus hechos ilegales”.

En definitiva, Pedro Sánchez recalcó que su Gobierno debe tener una “cohesión interna absoluta” que no ve posible por las “discrepancias de fondo” que en cuestiones de Estado como Cataluña –y con la sentencia del procés prevista para el otoño– tiene el PSOE con Unidas Podemos.

Insistió en cualquier caso, en pedir a Iglesias empezar de cero y negociar en “lo que importa a los ciudadanos”, aparcando las “diferencias” sobre la forma de Gobierno que defiende cada uno.

Pero el líder de Podemos volvió a negar esa posibilidad, como volvió también a defender que la negociación sea, a un tiempo, sobre programa y “los equipos” que deben llevarlo a cabo.

“Lo lógico es que nos pongamos de acuerdo y seamos capaces de compartir el poder”, consideró el líder de Podemos, quien en cualquier caso deja abierta la puerta a seguir negociando en agosto si la investidura de julio resulta fallida, como cada vez parece más posible.

Iglesias reunió ayer a la Ejecutiva de Podemos para analizar la situación política y abordar los términos y los tiempos en que se debe celebrar la consulta a los inscritos ante la investidura de Pedro Sánchez, aunque por el momento no está convocada.

Miembros de la ejecutiva confirmaron que en el encuentro se constató que las negociaciones están “totalmente estancadas” y que “no hay voluntad real” por parte del PSOE de sentarse a negociar un programa y un equipo.

Podemos cree además que el documento a negociar propuesto por el PSOE no solo es insuficiente sino que es mucho menor que las medidas que llevaba el PSOE en su programa electoral.

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