Miércoles 12.12.2018

Llarena comunica al Parlament la suspensión de los presos y los huidos

El juez que instruye la causa abierta por el procés, Pablo Llarena, comunicó a la Mesa del Parlament la suspensión de cargo público de los cinco diputados catalanes que están en prisión preventiva, así como del expresident Carles Puigdemont, huido en Alemania, todo ellos procesados por rebelión

Torra conversa con Aragonés | andreu dalmau (efe)
Torra conversa con Aragonés | andreu dalmau (efe)

El juez que instruye la causa abierta por el procés, Pablo Llarena, comunicó a la Mesa del Parlament la suspensión de cargo público de los cinco diputados catalanes que están en prisión preventiva, así como del expresident Carles Puigdemont, huido en Alemania, todo ellos procesados por rebelión.
Lo hizo en virtud del artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que prevé que una vez el procesamiento sea firme y se decrete la prisión provisional por un delito relacionado “con bandas armadas o individuos terroristas o rebeldes”, el procesado que ostente un cargo público quedará “automáticamente suspendido” en su ejercicio mientras dure la situación de prisión.
Esta medida afecta a los cinco diputados autonómicos en prisión (Oriol Junqueras, Jordi Turull, Josep Rull, Raúl Romeva y Jordi Sánchez), al igual que a Puigdemont, pero no al exconseller fugado en Bélgica, Antoni Comín, que tiene pendiente recurrir en reforma y en apelación el auto de procesamiento.
Llarena considera “obligado” comunicar al Parlament que los seis diputados procesados “han quedado suspendidos en las funciones y cargos públicos que estaban desempeñando, debiendo de proceder la Mesa a adoptar las medidas precisas para la plena efectividad a la previsión legal”, si bien el juez no apercibe en su escrito a la cámara catalana en caso de incumplir este dictamen.
El instructor explica que la medida de suspensión es automática y deja al Parlament la posibilidad de que los procesados suspendidos pueden ser sustituidos temporalmente por otros integrantes de sus candidaturas.
Por su parte el Govern denunció ayer que la suspensión de seis diputados pretende “alterar mayorías” en el Parlament, mientras que el grupo de JxCat pidió que sea la Cámara quien decida si aplica esa suspensión.
Si bien el presidente de la Generalitat, Quim Torra, salió el lunes de Moncloa satisfecho por haber podido al menos hablar con el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, del conflicto catalán desde la política, pese al desacuerdo sobre el procés, ayer los soberanistas han recibido un revés por parte de Llarena.
Unos minutos antes de conocerse la decisión de Llarena, la consellera y portavoz del Govern, Elsa Artadi, al término de la reunión de Govern, ya había denunciado un interés en “seguir alterando las mayorías parlamentarias que surgieron de las urnas el 21-D” a través de la suspensión de los diputados soberanistas.
Fuentes del ejecutivo catalán indicaron que ven esta decisión de Llarena como “una nueva vulneración de los derechos de los diputados” afectados.
Las mismas fuentes subrayaron además que solo demuestra que “no se respeta el resultado de 21-D”, elecciones en las que los soberanistas obtuvieron mayoría absoluta en el Parlament.
La suspensión compromete la mayoría que los partidos independentistas tiene ahora en el Parlament. JxCat, ERC y la CUP sumaron entre los tres setenta diputados y disponen de 69, ya que el diputado de ERC Toni Comín reside en Bélgica y renunció a mantener su delegación de voto,.
La mayoría absoluta del Parlament está fijada en los 68 parlamentarios, por lo que si los seis suspendidos no renuncian al acta o aceptan ser sustituidos temporalmente, la mayoría independentista quedaría en 63. l

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