Granados no acude a declarar por la querella de Cifuentes porque no se le ha notificado

El exsecretario general del PP de Madrid Francisco Granados no acudió a declarar ayer ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Madrid porque no se le consiguió notificar la citación por la querella de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.

Granados no acude a declarar por la querella de Cifuentes porque no se le ha notificado
Francisco Granados llega a la Audiencia Nacional | emilio naranjo (efe)
Francisco Granados llega a la Audiencia Nacional | emilio naranjo (efe)

El exsecretario general del PP de Madrid Francisco Granados no acudió a declarar ayer ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Madrid porque no se le consiguió notificar la citación por la querella de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.

Fuentes jurídicas confirmaron que la Policía Judicial intentó notificar al exdirigente popular tanto el contenido de la querella como el día señalado para su declaración. Sin embargo, los esfuerzos se culminaron sin éxito. Ante esta situación, Granados, que “solo conoce la querella por los medios de comunicación”, decidió junto a su defensa no declarar. Ahora, se deberá fijar una nueva fecha.

En cualquier caso, el exconsejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid está citadoel jueves para declarar por tercera vez en el marco del caso “Púnica” ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón. Además, deberá comparecer mañana ante el Congreso para dar explicaciones.

Calumnias e injurias
La presidenta madrileña presentó la querella criminal el pasado 15 de febrero mediante un procurador y un abogado particulares, sin intervención de los servicios jurídicos de la Comunidad de Madrid. En concreto, Cifuentes considera que las manifestaciones del exsecretario del PP madrileño ante la Audiencia Nacional el pasado 12 de febrero, en el marco del caso “Púnica”, vulneraron los artículos 205, 206, 208, 209, 211 y 173.1 del Código Penal, o lo que es lo mismo, delitos contra la integridad moral, calumnias e injurias.

El escrito de querella ponía de relieve que lo que se había producido “no era tanto el legítimo ejercicio del derecho de defensa, sino un espurio uso de la palabra para descalificar y dañar el buen nombre, honor e imagen de Cifuentes, plenamente encuadrable en el término jurídico de la injuria”.

El Juzgado de Instrucción número 3 de Madrid admitió a trámite la ampliación de la querella criminal. Dicha ampliación se produjo como consecuencia de la reiteración de las declaraciones efectuadas por Granados tras comparecer ante el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional el 27 de febrero, donde insinuó que la dirigente formaba parte del núcleo del partido que conocía la supuesta financiación ilegal.