domingo 25/10/20

El fiscal mantiene la acusación de terrorismo y “fascismo” para los agresores de Alsasua

El fiscal mantuvo ayer las penas por terrorismo para los ochos presuntos agresores de dos guardias civiles en Alsasua (Navarra), que encarnan “lo peor de la naturaleza humana” con su actuación fascista, al considerar que molieron “a palos” a los agentes siguiendo una estrategia de ETA.

Uno de los acusados por la agresión de Alsasua, declarando durante la vista | aec
Uno de los acusados por la agresión de Alsasua, declarando durante la vista | aec

El fiscal mantuvo ayer las penas por terrorismo para los ochos presuntos agresores de dos guardias civiles en Alsasua (Navarra), que encarnan “lo peor de la naturaleza humana” con su actuación fascista, al considerar que molieron “a palos” a los agentes siguiendo una estrategia de ETA.
En la novena jornada del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional, el fiscal José Perals y las acusaciones expusieron sus conclusiones y mantuvieron la petición de que se les apliquen penas para actos terroristas.
Así, los ocho jóvenes se enfrentan a peticiones fiscales de entre 12 años y medio y 62 años y medio de cárcel, pero Perals rebajó sus penas alternativas (para el caso de que el tribunal no crea probado que la acción fue planificada), en las que solo mantiene un delito de terrorismo y que quedan ahora en una horquilla de entre seis años y medio y 17 años y medio de prisión.


Para el fiscal, lo ocurrido en la madrugada del 15 de octubre de 2016 en el bar Koxka de la localidad navarra obedece a la estrategia que ETA instauró en los años 80 del siglo pasado con el movimiento Alde Hemendik (Fuera de aquí) para echar a las fuerzas de seguridad estatales del País Vasco y Navarra. “Consideramos (aseguró) que si no se aprecia terrorismo en casos como estos retrocederíamos 20 años, a aquellos momentos en los que Segi y Jarrai y Haika campaban a sus anchas por los pueblos del País Vasco y Navarra y algunos decían que eran cosas de los chicos de la gasolina, de la kale borroka (violencia callejera)”.
Los supuestos agresores encarnan, además, “lo peor de la naturaleza humana y lo que desgraciadamente llevó a la Europa del siglo pasado a una de las mayores atrocidades y eso lo estamos viendo aquí en España en el siglo XXI, a gente que pide que otros se vayan de su pueblo; es la xenofobia, el racismo y el fascismo en estado puro tal como hemos visto en el juicio”, asegura.
Así, considera Perals probado en el juicio que los hechos no fueron “una pelea de bar ni una trifulca, sino una acción planificada” con el objetivo de agredir a los guardias civiles y a sus parejas. Según su versión, como en Alsasua no consiguieron echar a los agentes, pasaron a los golpes, y eso es lo que “distingue los actos políticos de lo que ocurrió en este caso: terrorismo”.

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