miércoles 28/10/20

El ex número dos de Rato no quiso su tarjeta B porque nunca vio “algo así”

El ex consejero delegado de Bankia y ex número dos de Rodrigo Rato, Francisco Verdú, aseguró ayer en la Audiencia Nacional que en sus 30 años en banca “nunca había visto” .

Francisco Verdú, cuando era directivo de Bankia	archivo
Francisco Verdú, cuando era directivo de Bankia archivo

El ex consejero delegado de Bankia y ex número dos de Rodrigo Rato, Francisco Verdú, aseguró ayer en la Audiencia Nacional que en sus 30 años en banca “nunca había visto” algo como las tarjetas opacas y por eso optó por no usarla aunque, según él, se la entregara el propio presidente del grupo.
En febrero de 2012, casi un año después de llegar a la entidad y siempre según su versión expuesta ante el juez Fernando Andreu, Rato le facilitó un sobre con la tarjeta “para lo que quisiera” y diversa documentación relativa a la misma, como el contrato y el código pin.
Fue entonces cuando el exvicepresidente del Gobierno le dijo que tanto él como otros dos directivos procedentes de Caja Madrid –José Manuel Fernández Norniella e Ildefonso Sánchez Barcoj– tenían una y que la de él, igual que la de Rato, tendría un límite anual de 75.000 euros.
Esta afirmación provocó que el fiscal recordara a Verdú que Rato aseguró durante su declaración como imputado en octubre que nunca había hablado del asunto con su “número dos”, a lo que él respondió que recuerda “perfectamente” el momento en que le quiso dar la tarjeta.
Unas declaraciones que no tardó en responder Rato, que negó haber entregado a nadie de su equipo una tarjeta de crédito y consideró que si Verdú no hizo nada tras recibir esa visa sería porque no debió preocuparle el asunto.
“Si dada su profesionalidad, experiencia y su cargo de consejero delegado no actuó, cabe suponer que no le dio ninguna importancia”, consideró el exvicepresidente del Gobierno, que siempre dijo que desconocía que las polémicas tarjetas fueran opacas al fisco.
Pero así eran, ya que estaban al margen del resto de tarjetas de empresa, dijo ayer ante el juez el director de Auditoría Interna de Bankia, Iñaki Azaola, autor del informe que destapó el escándalo tras recibir un listado con nombres y números de tarjetas canceladas en diciembre de 2011 y mayo de 2012.
Sin embargo, las visas con las que se desembolsaron más de 15 millones de euros en gastos personales se usaban al menos desde 2002 por la cúpula de Caja Madrid, presidida entonces por Miguel Blesa, quien en su día señaló a su antecesor, Jaime Terceiro, como el impulsor.
Por eso ayer resultaba clave también la declaración como testigo de Terceiro, actual consejero de Bankinter, quien reconoció que durante su mandato, en 1988, se aprobó la concesión de unas tarjetas de representación para los consejeros.
Si bien, puntualizó que siempre hubo un control “estricto” sobre los gastos que se realizaban, que era incluso “excesivamente austero”, pues aunque el límite mensual era de 600 euros, la media nunca superó los 300 euros.

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