miércoles 21/10/20

Emoción, dolor, tristeza y pánico en 365 heridas sin cerrar tras diez años del 11-M

Los afectados reciben la condecoración de reconocimiento a las víctimas del terrorismo

Emoción, dolor y tristeza, pero también pánico. Es lo que sintieron ayer 365 de los heridos en el mayor atentado terrorista de España, reconocidos por el Gobierno en vísperas del décimo aniversario de una masacre que “injusta y salvajemente” cortó de raíz los proyectos y sueños de muchas personas.

Emoción, dolor y tristeza, pero también pánico. Es lo que sintieron ayer 365 de los heridos en el mayor atentado terrorista de España, reconocidos por el Gobierno en vísperas del décimo aniversario de una masacre que “injusta y salvajemente” cortó de raíz los proyectos y sueños de muchas personas.
Fueron condecorados con la real orden de reconocimiento civil a las víctimas del terrorismo, en un homenaje en el Teatro Real de Madrid que se ha extendido a los 192 fallecidos en esos atentados y que, en palabras del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, “dejaron un hueco que nadie ha podido ni podrá llenar”.
Un acto que sirvió también para contemplar una fotografía que en los últimos años ha sido menos habitual: la de las principales asociaciones de víctimas (las que presiden Ángeles Pedraza y Pilar Manjón) otrora divididas y unidas ayer en la conmemoración, que no celebración, de los diez años de esa tragedia.
Fuera de este detalle, que no pasó desapercibido para el ministro –quien apeló a la unidad de todos en el reconocimiento de las víctimas–, los protagonistas fueron los heridos, que desfilaron emocionados uno a uno por el escenario del palacio de la música para recibir su medalla.
Como describió el diputado de UPyD Carlos Martínez Gorriarán, ese desfile fue una radiografía de “quién fue atacado” ese 11 de marzo de 2004: la España real, la de los trabajadores, la de los jubilados, la de los jóvenes, la de los mayores, la de los estudiantes, la de los inmigrantes...
Y esa es la imagen que desde los palcos reservados a la prensa se vio. Gente normal, de la calle, orgullosa de recibir la condecoración que para algunos ha llegado tarde. Orgullosas algunas mujeres de subir al escenario con su hijo en brazos y otras de hacerlo ataviadas con el velo árabe.

secuelas
Muchas todavía sufren secuelas psicológicas y en otras es evidente aún el daño físico que les provocó el atentado.
Algunas no dudan en reconocer el pánico que aún sienten al recordar la masacre, siempre “presente en nuestro pensamiento”, como dijo a los periodistas una de las víctimas. Para otras, el acto de ayer, “muy emotivo”, les ha vuelto a recordar aquel día y a inundarles de tristeza y dolor.
Otras no pudieron evitar un tono de crítica hacia los políticos que se “aprovechan del dolor de las víctimas”.
Todas ellas escucharon las palabras del ministro del Interior, que quiso recordarles que las instituciones, y en especial su departamento, están abiertas para ellas, para ayudarlas. “Cuentan con el apoyo de todo el Estado –les dijo– y, por extensión, pueden contar con nosotros en el ámbito personal”.
Más tarde, el ministro del Interior afirmó e que “ETA no fue la causante del 11M”, al asegurar que es “evidente” que la masacre fue ejecutada por yihadistas.
Con motivo de la inauguración de la exposición “Trazos y Puntadas”, organizada por la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Fernández Díaz reconoció el testimonio ético y moral de las víctimas.
Con todo, el titular de Interior subrayó que la banda terrorista “no fue la causante” del atentado más grave de la historia de España, que provocó 192 muertos y más de 2.000 heridos.
Ya fuera, el ministro destacó que es “evidente” que el atentado fue ejecutado por terroristas yihadistas y señaló que el 11M es un caso “cerrado” desde el punto de vista judicial. n

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