jueves 3/12/20

El director del operativo espera que la exhumación de Franco sea rápida

El dueño de la funeraria gallega Alba asegura que retirar la lápida y sacar el féretro no entraña dificultad

El director del operativo de la exhumación del dictador Francisco Franco, Humberto Sepúlveda, coordinará hoy a un grupo de entre dieciséis y veinte personas para retirar la lápida de 1.500 kilos que cubre la tumba de la basílica del Valle de los Caídos, sacar el féretro del dictador y trasladarlo durante 50 kilómetros hasta el cementerio de Mingorrubio, en el barrio madrileño de El Pardo, donde reposarán sus restos definitivamente. Un trabajo que no considera complicado. “No le veo ninguna dificultad”, aseguró.

“Es una exhumación complicada pero tampoco difícil, es rápido, se hace con gatos y no tiene problema ninguno”, precisó el dueño de la funeraria Alba que se encuentra en Madrid preparando el trabajo encargado por el Gobierno.

Contactos

Sobre cómo contactó el Ejecutivo con su empresa, Sepúlveda esquiva la respuesta. “Eso no lo puedo comentar, hay cosas que no debo decir”, se excusa este profesional de los servicios funerarios que dirigirá al equipo que sacará a Franco del Valle de los Caídos casi 44 años después de su entierro. Un trabajo que espera culminar “en una hora u hora y media”.

El comienzo de la exhumación está previsto para las 10.30 horas. En el interior de la basílica, se instaló un escáner y un detector de metales para evitar la grabación de la exhumación de los restos del dictador. Con esta medida, el Ejecutivo en funciones de Pedro Sánchez quiere garantizar que no existan imágenes del momento en el que salgan los restos de Franco del lugar en el que permanecen sepultados.

Sobre la tumba de Franco en la basílica se instaló también una carpa como medida adicional de seguridad a la que solo tendrán acceso dos familiares del dictador, los operarios de la empresa funeraria de Humberto Sepúlveda, un forense y las autoridades del Estado, entre ellas la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, como notaria mayor del Reino, que tenía el cometido de levantar acta de la exhumación.

Detalles por concretar

El dueño de la funeraria Alba asume con naturalidad el encargo de la exhumación de Franco. “Nosotros somos una empresa funeraria y no tenemos ningún problema, hacemos un trabajo y ya está”, afirma Sepúlveda, aunque admite que existen detalles del operativo sin concretar todavía.

Entre ellos, cómo se producirá finalmente el traslado del féretro de Franco desde el Valle de los Caídos, en el término municipal de San Lorenzo de El Escorial, al noroeste de Madrid, hasta el cementerio de Mingorrubio, que se encuentra en las afueras de la capital. Según Sepúlveda, la posibilidad de que sea en helicóptero “está abierta”.

Tampoco tiene certeza sobre si será necesario mover los restos del dictador Franco a un nuevo féretro para el traslado. “Eso no se sabe y solo se sabrá cuando se abra, no se puede predecir”, explica el tanatopracta, que intenta abstraerse del revuelo que provoca la exhumación de Franco de la que es responsable. “Se siente la presión. Hoy (por ayer) me habéis descargado la batería del teléfono”, reconoce.

Comentarios