domingo 25/10/20

Declaran que Blesa instauró el uso de las tarjetas B para gastos personales

Los exconsejeros de Caja Madrid que declararon ayer como imputados en la Audiencia Nacional por el escándalo de las tarjetas opacas discreparon sobre el objeto con el que se les entregó.

El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa	archivo ec
El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa archivo ec

Los exconsejeros de Caja Madrid que declararon ayer como imputados en la Audiencia Nacional por el escándalo de las tarjetas opacas discreparon sobre el objeto con el que se les entregó la suya, si bien coincidieron en que su “uso” para gastos personales empezó con la llegada de Miguel Blesa a la presidencia.
Ayer declararon ante el juez Fernando Andreu una decena de imputados, para seis de los cuales la Fiscalía Anticorrupción reclamó fianzas civiles equivalentes a lo que cada uno gastó con su visa opaca.
En concreto, el representante del Ministerio Público exigió fianzas civiles para José Antonio Moral Santín, que cargó 456.552 euros; el exalcalde socialista José María Arteta (137.617); Pedro Bedia (78.200); el expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán, que desembolsó 93.984 euros y que se negó a declarar; el socialista Ramón Espinar (173.999); e Ignacio de Navasqües (191.981).
No pidió cantidad alguna para Juan José Azcona (99.300) al entender que la tarjeta que se le dio era para gastos de representación y no suponía una retribución complementaria. Tampoco para Gonzalo Martín Pascual (129.700), Guillermo R. Marcos Guerrero (130.947) y Rodolfo Benito (140.600), aunque se ha reservado la posibilidad de hacerlo más adelante para los dos últimos, que han impugnado los gastos que les atribuyó Bankia en el informe de auditoría interna que destapó el escándalo y alegaron que solo incurrieron en gastos derivados de sus cargos.
De momento, el juez concluyó la primera jornada de interrogatorios sin tomar una decisión al respecto, al contrario de lo que ocurrió pasado octubre durante las declaraciones de Blesa y Rodrigo Rato, que culminaron con la imposición de unas fianzas de 16 y 3 millones de euros, respectivamente.
La mayoría de imputados coincidieron ayer en subrayar que “hubo un cambio de naturaleza, de uso” de estas visas a raíz de que Blesa llegara al frente de la entidad.

representación
Antes de ello, el que fuera secretario del consejo Ángel Montero les facilitó una tarjeta para gastos de representación, que incluían viajes, libros, hoteles y restaurantes, explicó Espinar, que añadió que se les pidió prudencia en su uso.
Pero a partir de 1996, cuando Blesa asume la presidencia, fue el sucesor de Montero, Enrique de la Torre, el que entregaba estas tarjetas, que se extendieron para gastos personales con un límite anual y otro mensual que fijaba el propio presidente de acuerdo con la dedicación de cada uno, explicó Moral Santín. En todo caso, todos afirmaron que no tenían que declarar sus tarjetas a Hacienda porque Caja Madrid, titular de las mismas, lo debía hacer por ellos.
Varios de los imputados, como Arteta, añadieron que fue “costumbre” que se les permitiera usarla incluso tres meses después de su cese, extremo del que le informó el también imputado José Manuel Fernández Norniella.
Discreparon sobre si les estaba permitido retirar dinero en efectivo, de forma que  Moral Santín, que sacó más de 300.000 euros, matuvo que sí, pero otros dijeron que se les advirtió expresamente de que no podían.

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