jueves 22/10/20

La CUP enfría la perspectiva de un acuerdo inminente para investir a Jordi Sánchez

La CUP enfrió ayer la perspectiva de un acuerdo inminente, para mediados de esta semana, para investir al presidente del grupo parlamentario de Junts per Catalunya (JxCat), Jordi Sánchez, ahora en prisión preventiva, y desbloquear así la legislatura en Cataluña.

Sergi Sabriá se dirige a la reunión de la Junta de Portavoces | marta pérez (efe)
Sergi Sabriá se dirige a la reunión de la Junta de Portavoces | marta pérez (efe)

La CUP enfrió ayer la perspectiva de un acuerdo inminente, para mediados de esta semana, para investir al presidente del grupo parlamentario de Junts per Catalunya (JxCat), Jordi Sánchez, ahora en prisión preventiva, y desbloquear así la legislatura en Cataluña.
Diversas fuentes soberanistas explicaron que, pese a que la intención inicial era culminar un acuerdo entre las fuerzas independentistas para antes del pleno del Parlament previsto para mañana, aún hay varios puntos de desacuerdo que hacen pensar que todavía serán necesarios unos días más.

Una nueva estructura
Según las fuentes consultadas, la previsión era que a mediados de esta semana Puigdemont compareciera desde Bélgica para plantear una fórmula de desbloqueo que implicara investir a Sánchez en el Parlament y, en paralelo, crear una nueva estructura –de carácter privado– radicada en Bruselas y con influencia directa sobre el rumbo del proceso independentista en Cataluña.
A este anuncio le iba a seguir un acto en Bruselas este fin de semana para solemnizar la puesta en marcha de este nuevo proyecto pilotado por Puigdemont y, el 5 de marzo, celebrar la investidura de Sánchez en el Parlament.

Lejos de un acuerdo
Pero todos estos plazos muy probablemente se verán alterados, debido a los flecos que siguen pendientes de cerrar en las negociaciones entre JxCat y ERC y a las dificultades para arrancar el visto bueno de la CUP a toda la operación.
El jefe de filas de la CUP en el Parlament, Carles Riera, advirtió ayer de que “aún se está lejos o muy lejos” de un acuerdo entre los tres partidos independentistas sobre la investidura y ha advertido de que el contenido de las propuestas que les trasladan JxCat y ERC les obliga a condicionar su voto a lo que decida el consejo político de la formación anticapitalista el 3 de marzo.
El portavoz de ERC, Sergi Sabriá, avanzó que su partido votará a favor de la propuesta de resolución presentada en solitario por JxCat, que se votará en el pleno del jueves y que tiene como finalidad reconocer la legitimidad de Carles Puigdemont como candidato a ser reelegido president, pero en cambio, la CUP sí ha presentado enmiendas y no garantiza por ahora su apoyo al texto.
En concreto, la CUP pide “reafirmar y reiterar la declaración de independencia y la proclamación de Cataluña como un Estado independiente en forma de república, que fueron votadas y aprobadas el 27 de octubre del 2017”.
Fuentes de JxCat señalaron que la posición de la CUP ante las negociaciones afecta al ritmo previsto para la investidura, por lo que el acuerdo no podrá llegar tan deprisa como se preveía y, en todo caso, no será antes del pleno del jueves.
Ayer por la tarde, el vicepresidente primero del Parlament y diputado de JxCat, Josep Costa, lanzó desde Twitter un mensaje conciliador hacia la CUP: “La mayoría independentista es cosa de tres: JxCat, ERC y CUP. Seguimos trabajando para afianzarla y para que siga fiel a los mandatos democráticos que la ciudadanía nos ha dado”.

El primer escollo
El primer escollo que deberá superar JxCat es acordar con la CUP alguna enmienda a la propuesta de resolución del jueves, aunque si se aceptase cambiar el texto en el sentido que proponen los anticapitalistas –lo que implicaría reafirmarse en la declaración de independencia del Parlament– habría un nuevo choque judicial.
El siguiente escollo será el nombre del candidato a la investidura: fuentes soberanistas apuntan que en privado algunos responsables de la CUP rechazan la opción de Jordi Sánchez, porque no representaría un restablecimiento del Govern “legítimo” anterior a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, si bien dentro de la formación no hay aún una posición definida al respecto.
Otro frente abierto entre JxCat y ERC es el que atañe a los puestos de responsabilidad de los medios de comunicación públicos de Cataluña, en los que los republicanos abogan por mantener en sus cargos a los directores y jefes de informativos y limitar los relevos a los miembros del consejo de gobierno de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales, cuyo mandato finalizará en marzo.
Por su parte, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha señalado que, igual que es “inimaginable” pensar en un presidente de un gobierno autonómico “que está huido de la justicia y fuera de España”, también es “difícil” pensar en un presidente autonómico “que está en prisión y no puede ejercer sus funciones”.

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