La CUP se abstendrá en una posible sesión de investidura de Jordi Sánchez

La CUP rechazó ayer la propuesta de JxCat y ERC, y los cuatro diputados de la CUP en el Parlament se abstendrán en una posible votación de investidura del diputado de JxCat Jordi Sánchez para la Presidencia de la Generalitat.

La CUP se abstendrá en una posible sesión de investidura de Jordi Sánchez
Carles Puigdemont, durante la entrevista el viernes en la radio
Carles Puigdemont, durante la entrevista el viernes en la radio

La CUP rechazó ayer la propuesta de JxCat y ERC, y los cuatro diputados de la CUP en el Parlament se abstendrán en una posible votación de investidura del diputado de JxCat Jordi Sánchez para la Presidencia de la Generalitat.
En declaraciones a los medios tras la reunión del Consell Polític de los “cupaires”, el diputado Vidal Aragonés explicó que rechazaron la propuesta de acuerdo de JxCat y ERC porque “supone una sumisión total a la legalidad española” y no hacer políticas sociales.
La propuesta de acuerdo de JxCat y ERC contemplaba crear una estructura política en Bélgica encabezada por el diputado de JxCat Carles Puigdemont e investir a Jordi Sánchez como presidente de la Generalitat.
Aragonés criticó que la propuesta que ambos partidos hicieron a la CUP se basan en “autonomismo y medidas que no superan el sufrimiento de las clases populares”, ya que les acusa de no proponer políticas sociales.

“Ni 115 ni autonomismo”
“Desde de la CUP decimos: ni 155, ni 135, ni autonomismo”, sentenció, y aseguró que no negociarán más si continúan planteando políticas basadas en el autonomismo y mantener la legalidad del Estado, en lugar de hacer efectiva la República catalana.
Por ello, reclamó que se inicie un proceso constituyente “de base popular” para que la población catalana decida el modelo de país que quiere y que se avance en políticas sociales, en las que ha afirmado que, a su juicio, el marco autonómico no permite hacer y apostó por un control público de los sectores estratégicos de la economía.
Además, en referencia a la candidatura de Sánchez a la Presidencia de la Generalitat, señaló que el problema no es de nombres ni personas, sino del proyecto político.

Resultado
La investidura de un presidente requiere, en primera vuelta, una mayoría absoluta de 68 diputados; y en segunda vuelta sólo requiere mayoría simple.
Con la abstención de los cuatro diputados de la CUP en el Parlament, probablemente Sànchez no sería investido, ya que JxCat y ERC tienen 66 diputados pero cuatro no tienen asegurado el voto (Oriol Junqueras y Jordi Sáànchez están en prisión y Carles Puigdemont y Toni Comín en Bélgica), por lo que no superarían los 65 votos de la oposición.
En todos los plenos de esta legislatura Junqueras y Sánchez han podido delegar el voto, pero Puigdemont y Comín no lo han pedido, ya que el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena y un informe de los letrados del Parlament catalán rechazaron que los diputados en Bélgica pudieran delegar el voto, a diferencia de los encarcelados.
Por eso, la abstención de la CUP forzaría a Puigdemont y Comín a renunciar a su escaño como ya hicieron los exdiputados de JxCat Lluís Puig y Clara Ponsatí, y la de ERC Meritxell Serret, lo que permitiría a JxCat y ERC superar a la oposición e investir a Sánchez.
Aun así, Aragonés defendió que “no es necesaria la renuncia” y reivindicó que Puigdemont y Comín tienen derecho a delegar su voto, ya que, según él, quien cree que no pueden delegar el voto es porque está obedeciendo un marco autonómico y a la legalidad del Estado.
El 9 de noviembre de 2015 el Parlament ya aprobó una resolución gracias a los votos de los partidos independentistas en la que declaraban que el Tribunal Constitucional (TC) estaba “deslegitimado y sin competencia” en Catalunya, e iniciaba el llamado proceso de “desconexión”, aunque después fue suspendida por el mismo tribunal.
También sostuvo que la interpretación jurídica sobre si pueden delegar el voto la tiene que hacer el Parlament, aunque, si Puigdemont y Comín lo pidieran, podrían comprometer a la Mesa a abrir un posible contencioso con el Tribunal Constitucional (TC), que podría vetar la delegación. l