La Casa del Rey reafi rma su “respeto absoluto” a la independencia judicial

La Casa del Rey reafirmó ayer su “respeto absoluto a la independencia del poder judicial” tras conocer la decisión del Tribunal Supremo de imponer a Iñaki Urdangarin

La Casa del Rey reafi rma su “respeto absoluto” a la independencia judicial
El rey pasa revista a una Compañía de Honores de la Guardia Real en el día en que se conoció la sentencia | casa real
El rey pasa revista a una Compañía de Honores de la Guardia Real en el día en que se conoció la sentencia | casa real

La Casa del Rey reafirmó ayer su “respeto absoluto a la independencia del poder judicial” tras conocer la decisión del Tribunal Supremo de imponer a Iñaki Urdangarin una condena de cinco años y diez meses por el caso “Nóos” que no le evitará la prisión.
Un portavoz de la Casa se pronunció así ante esta condena, que se hizo pública mientras Felipe VI presidía en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial la reunión bienal del Capítulo de la Orden de San Hermenegildo y recién empezada una sesión de trabajo del patronato de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) que presidía la Reina Letizia en la sede de Iberdrola.
Desde que comenzó el reinado de Felipe VI, la Casa del Rey reaccionó siempre con una expresión de respeto a la independencia de los tribunales ante cada uno de los pasos del proceso judicial de Nóos que afectaron a Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina.

“Sorpresa”
La única vez que Zarzuela opinó sobre una decisión judicial relacionada con la infanta fue bajo el reinado de don Juan Carlos, en abril de 2013, para manifestar su “sorpresa” por “el cambio de posición” del juez Castro al haber decidido imputar a doña Cristina, así como para mostrar su “absoluta conformidad” con la decisión de la Fiscalía de recurrir aquella medida.
La Casa del Rey nunca quiso hacer ningún otro comentario en relación con este asunto, ni sobre si la hermana de don Felipe debería o no renunciar a sus derechos dinásticos. La renuncia a permanecer en la línea de sucesión al trono es una decisión personal de doña Cristina, por lo que no está en manos de Felipe VI.

Apartados
Tanto la infanta como su marido fueron apartados por la Casa del Rey de toda actividad institucional a finales de 2011, días antes de que Urdangarin resultara imputado por el juez José Castro.
Posteriormente, dejaron de ser miembros de la familia real tras la abdicación de don Juan Carlos y la proclamación de Felipe VI, el 19 de junio de 2014, cuando la infanta pasó de ser hija a hermana del jefe del Estado.
El 11 de junio de 2015, poco antes de que se cumpliera un año de su proclamación como rey, Felipe VI revocó a su hermana el título de duquesa de Palma que le había concedido su padre, don Juan Carlos, en octubre de 1997, con motivo de su inminente matrimonio con Iñaki Urdangarin.
El abogado de la infanta, Miquel Roca, aseguró entonces que fue ella quien había manifestado con anterioridad su voluntad de renunciar al ducado de Palma en una carta fechada en Ginebra, si bien la Casa del Rey negó que fuera así y subrayó que la retirada del ducado había sido una decisión de don Felipe.
Doña Cristina, que trabaja en Ginebra para la Fundación “la Caixa” y que precisamente mañana cumple 53 años, no estuvo presente ni en la ceremonia de proclamación de su hermano ni en la de abdicación de su padre.