jueves 3/12/20

Aguirre niega la caja B pero admite el error de no haber vigilado las cuentas

La expresidenta madrileña Esperanza Aguirre afirmó ayer en el Congreso que, hasta donde ella sabe, “no ha habido ninguna financiación ilegal del PP de Madrid”, aunque reconoció que cometió un “error craso” por no vigilar sus cuentas, de las que en todo caso no se encargaba.

La expresidenta de la Comunidad de Madrid, junto al presidente de la comisión, Pedro Quevedo  | mariscal (efe)
La expresidenta de la Comunidad de Madrid, junto al presidente de la comisión, Pedro Quevedo | mariscal (efe)

La expresidenta madrileña Esperanza Aguirre afirmó ayer en el Congreso que, hasta donde ella sabe, “no ha habido ninguna financiación ilegal del PP de Madrid”, aunque reconoció que cometió un “error craso” por no vigilar sus cuentas, de las que en todo caso no se encargaba.

Aguirre y su sucesor en la presidencia madrileña, Ignacio González, declararon en la comisión de investigación de la supuesta financiación irregular el PP y ambos negaron que en el partido existiera una caja B, aunque los dos dejaron claro que no se encargaban de temas financieros.
La expresidenta protagonizó una declaración llena de chascarrillos, en la que calificó de “pobre hombre argentino” al dueño de Over Marketing, Daniel Mercano –que ha reconocido pagos en negro al PP–, instó en varias ocasiones a los diputados a leer su libro y negó que confundiera a José Saramago con “una señora”.

Responsabilidad
Aguirre afirmó que como presidenta del PP regional, cargo que ostentó de 2004 a 2016, “era responsable de todo lo que ocurría en el PP de Madrid, incluidas las finanzas”, pero que ella no montó “ningún sistema de financiación” ni se encargó “jamás” de las cuentas. “Que yo sepa no ha habido ninguna financiación ilegal del PP de Madrid”, dijo Aguirre, quien también opinó que tiene “la impresión de que más bien es una financiación de los bolsillos particulares de algunas personas que del propio partido”.


Sin embargo, la expresidenta reconoció que nunca vigiló las cuentas, lo que fue un “error craso”. Por eso, decidió dimitir sin buscar “excusas”, una dimisión “in vigilando” que, destacó, solo ha ocurrido en dos ocasiones en la democracia española.
“Cuando llegué a la Comunidad de Madrid no me podía imaginar que nadie que estuviera en mi partido pudiera hacer nada, no ya delictivo, sino incorrecto” y tuvo que dimitir, aseguró, “porque había indicios muy importantes”, especialmente contra el exconsejero arrepentido de la trama “Gurtel”, Alberto López Viejo.

En todo caso, defendió que le gustaría que exculpasen a González y al exconsejero Francisco Granados de los casos en los que están imputados y que ella sigue “incólume” porque no se ha “metido nunca en el urbanismo”.

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