viernes 18/9/20

Pescanova utilizaba una red de 15 empresas pantalla para ocultar su deuda y sus pérdidas

La utilización recurrente de una red de sociedades instrumentales que solo en España llegan a la quincena permitió a Pescanova, mediante la emisión de facturas falsas, engordar su balance para poder endeudarse más y más durante los últimos años.

Junta general de accionistas de Pescanova, en 2010 	archivo ec
Junta general de accionistas de Pescanova, en 2010 archivo ec

La utilización recurrente de una red de sociedades instrumentales que solo en España llegan a la quincena permitió a Pescanova, mediante la emisión de facturas falsas, engordar su balance para poder endeudarse más y más durante los últimos años.
Estas empresas también servían para simular beneficios que Pescanova no tenía. Concretamente, entre 2007 y 2013, cuando más capital necesitaba para financiar inversiones.
El informe forensic de KPMG considera probado y demuestra la operativa seguida por la cúpula de Pescanova a través de dichas sociedades instrumentales para obtener financiación bancaria, según “Economía Digital”.
La red de instrumentales “no tenía vinculación aparente ni estructura suficiente para llevar a cabo actividad comercial relevante, pero en muchos casos era plenamente dependiente de la operativa que Pescanova canalizaba a través de ellas”, dice KPMG. La multinacional gallega les emitía facturas, según el forensic, que posteriormente eran presentadas al descuento en entidades financieras, “previa contrapartida de dejar en cuenta depósitos en efectivo”.
Lo relevante es que todas estas operaciones eran realizadas mediante “transacciones donde no existía traspaso de mercancía real, por lo que además de generar financiación bancaria, también crearon en los últimos ejercicios resultados no reales en los registros contables” del grupo.
Varios son los denominadores comunes de la red: ninguna de las sociedades dispone de empleados, la dirección y sede de gran parte de ellas se reparte por despachos de abogados de Madrid, cuyos titulares ejercerían de testaferros, y varias fueron constituidas el mismo día.
Firmas desconocidas hasta ahora como Efialtes SL, El Gran Sol de Altura SL, Pescados Josfras, Templeton Fish, Ventres Fish, Sieg Vigo, Pescaeje, Pescagalicia Noroeste, World Frost, Seafrizen, Caladeros del Norte, Intermega Pesca, Pontepesca y Mar de Arenco integran la red de instrumentales. Además, la compañía inflaba los precios de estas facturas, “en muchos casos significativamente superiores a los precios unitarios facturados a otros clientes, tratándose de mercancía idéntica”. Los saldos de compras y ventas ficticias eran, algunos años, elevados: en 2008 fueron ventas por 229 millones de euros y compras por 76,2 millones. En 2012 el saldo entre compras y ventas ficticias fue de 88,9 millones.
Este año, sin embargo, el saldo fue negativo en 300 millones de euros. El motivo es que se registraron abonos de facturas por importe de 123 millones y supuestas devoluciones de compras por 177,3 millones, “cuando la situación financiera del grupo saltó a la luz pública y cuando, evidentemente, la sociedad era plenamente conocedora de la imposibilidad de seguir generando de forma artificial financiación siguiendo esta operativa”.

Comentarios