sábado 23/1/21

Los Veintisiete reafirman sus medidas de austeridad sin hallar salida al paro

Los líderes de la Unión Europea (UE) terminaron hoy sus dos días de debates sobre la delicada situación económica centrados en aplicar sus conocidas recetas de austeridad, pero sin encontrar la fórmula que les permita atacar su problema más acuciante, el paro.
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy (c, segunda fila) posa para la foto de familia de la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. EFE
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy (c, segunda fila) posa para la foto de familia de la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. EFE

Los líderes de la Unión Europea (UE) terminaron hoy sus dos días de debates sobre la delicada situación económica centrados en aplicar sus conocidas recetas de austeridad, pero sin encontrar la fórmula que les permita atacar su problema más acuciante, el paro.
Todos coincidieron en que la clave para reducir el desempleo que afecta a 26 millones de europeos es lograr un crecimiento sostenible, acompañado de un aumento de la competitividad que a su vez genere trabajo, el asunto más urgente de la mayoría de los socios comunitarios que ya están en el tercer año de crisis económica.
"El empleo está en el centro de nuestras preocupaciones. Hay demasiados jóvenes que se preguntan si encontrarán un trabajo y si tendrán la misma calidad de vida que sus padres", señaló al término de la cumbre de Bruselas el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso.
Ante este interrogante al que por ahora parecen no encontrar la respuesta más adecuada, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, apuntó a la ya señalada senda del crecimiento económico que se logrará a través de la recuperación "de la confianza, el crédito y la competitividad" "Además, es necesaria una política específica de empleo que haga nuestro crecimiento más intenso en términos laborales", dijo Van Rompuy.
Algunos de los líderes, como el primer ministro italiano en funciones, Mario Monti, o el presidente de Francia, François Hollande, pusieron sobre la mesa la posibilidad de que la actual situación produzca un rechazo de Europa y no solo de los gobiernos que no han tenido otra alternativa que aplicar recortes y hacer intensos ajustes estructurales.
Hollande insistió también en que hay que buscar un mayor nivel de competitividad y productividad y, en relación a los países que comparten el euro, destacó que "una zona monetaria supone tener política monetaria, presupuestaria, pero también una que busque reforzar la capacidad de crecimiento".
En su opinión, los dos días de discusiones "han sido útiles, sin conclusiones inmediatas, pero con una dirección estratégica sobre la zona euro, que no puede ser zona sólo de vigilancia, de estabilidad, austeridad... Hay un crecimiento que preparar, que es muy específico de la zona euro".
El primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, indicó el jueves que no le sorprendería que las intensas medidas de austeridad acaben generando "una revuelta social" e insistió en que Europa necesita "explicar mejor" sus políticas económicas y hacer entender a la ciudadanía la necesidad de combatir déficit y deuda pública.
Los líderes consensuaron su estrategia económica para 2013 y tuvieron "una discusión global sobre la situación económica y social", con especial atención a la puesta en práctica de las medidas ya adoptadas para promover crecimiento y empleo.
"Hay que combinar las políticas de solidaridad con las de responsabilidad. No hay que elegir una sobre otra, no se pueden oponer la una a la otra. Nos hacen falta las dos. Para tener crecimiento sostenible, hay que evitar repetir los errores del pasado y hacerlo sobre una base sólida y saneada", afirmó Barroso.
El presidente de la CE negó que hubiera dos posiciones enfrentadas entre los Veintisiete respecto a si suavizar las exigencias de austeridad o mantener un enfoque más rígido.
"Al contrario, he sentido que entre ellos había una voluntad de hacer converger esos dos acercamientos", aseguró.
"La prioridad debe ser apoyar el empleo juvenil y promover el crecimiento y la competitividad", dijeron los líderes de la UE, que aplazaron hasta su cumbre de finales de junio la evaluación de las políticas nacionales en esos aspectos.
En esa fecha la atención se centrará, según decidió el Consejo, en las medidas puestas en marcha para crear empleo y para estimular la financiación de la economía que tengan un impacto rápido sobre el crecimiento.
"La lucha contra el paro es el desafío más importante que tenemos que afrontar", señalaron los Veintisiete en las conclusiones de la cumbre, que también apuntan a que los países deberían articular las maneras para mejorar los sistemas de educación y que haya más conexiones entre el mundo del trabajo y el de la enseñanza.
También acordaron favorecer el crecimiento y la competitividad incidiendo en este 2013 sobre sectores como la energía, la innovación, la defensa o los progresos para la puesta en marcha de un mercado único totalmente operativo para 2015. EFE emm/mvs/acm (audio) (foto) (vídeo)

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