miércoles 21/10/20

El Gobierno no cede la AP-9 para no “desmantelar” el país y Feijóo no renuncia pero “entiende”

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, alegó que transferir la AP-9 a Galicia provocaría “numerosos pasos” similares en otras comunidades, sin un horizonte “final”, lo que conllevaría un “cierto desmantelamiento” de la red viaria estatal.

Feijóo y De la Serna se estrechan las manos tras firmar una nueva colaboración | lavandeira jr. (efe)
Feijóo y De la Serna se estrechan las manos tras firmar una nueva colaboración | lavandeira jr. (efe)

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, alegó que transferir la AP-9 a Galicia provocaría “numerosos pasos” similares en otras comunidades, sin un horizonte “final”, lo que conllevaría un “cierto desmantelamiento” de la red viaria estatal. De esta forma, y aludiendo a la actual “coyuntura política”, justificó ayer el ministro, tras una reunión con el presidente de la Xunta, la negativa del Gobierno central a esta demanda.
Junto a él, el titular del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo, subrayó que su equipo no renuncia a esta demanda, pero afirmó entender el argumento y consideró que ahora, en un momento de “tensiones territoriales” con la “deslealtad máxima” por parte de Cataluña –a la que no mencionó explícitamente–, “hay que apoyar al Gobierno de todos”. Preguntado por el veto que su departamento ha impuesto, por segunda vez, para que el Congreso de debata la iniciativa aprobada por unanimidad en O Hórreo para lograr la cesión de esta infraestructura, el responsable de Fomento afirmó que “ya hay debate”.

Visión global
“Pocas cuestiones vemos en el Ministerio con las que haya más debate”, ironizó, antes de apelar a una “visión global” con la que, según dijo, debe actuar el Estado. En este escenario, y aún asegurando entender la “posición” de la Xunta, De la Serna se mostró partidario de utilizar “las herramientas jurídicas y legales” en la defensa del “interés general” de los ciudadanos. Además, recordó las “consecuencias” que la transferencia tendría “desde el punto de vista económico” si “se llevara a cabo”. Este es el argumento, de hecho, con el que justificó el veto.
De la Serna defendió que la AP-9 siga formando parte de la red del Estado: “Tiene que seguir manteniéndose”, expuso, antes de incidir en que solicitudes como esta constituyen “un elemento que genera cierta tensión” en el actual escenario. En este sentido, acerca de la comisión, resaltó la medida porque supuso la puesta en marcha de “un instrumento inédito” de colaboración, que, en los últimos meses, “ha ido dando pasos” tras dos reuniones. En el marco de este trabajo “muy singular” con la Xunta, contemplando acciones “específicas” que se dan en Galicia “y no en otros sitios”, De la Serna lo valoró como un foro “adecuado” de diálogo. A renglón seguido, se refirió al acuerdo que implica que el Gobierno asumirá por sí solo la bonificación en dos tramos de la autopista. Consciente de las reivindicaciones de la Xunta, Fomento resaltó que el Ejecutivo español hace “un esfuerzo” con esta medida, que supondrá un ahorro de “casi” 400 millones de euros hasta el final de la concesión (2048) para las arcas gallegas, que hasta ahora compartían el gasto con el Estado.

“Excepción”
Feijóo, en su discurso, vio “por fin reparada” una “injusticia” con la asunción de estos costes por parte del Estado. Así, llamó la atención que esos 400 millones hasta 2048 se podrán “invertir en otras infraestructuras”. Además, reconoció que “no era tan optimista” sobre este asunto, “una excepción” que cambia la situación de un convenio que, según recordó, viene de la época de un “Gobierno socialista y el bipartito” y conllevaba un “deterioro de siete millones de euros anuales”.
En lo que se refiere a la negativa a transferir la titularidad de la autopista, Feijóo avisó de que su Gobierno “no va a renunciar” a ello, puesto que “aspira a ser titular en el futuro”. Con todo, y tras los argumentos esgrimidos por el ministro, dijo ser “consciente de los condicionantes que está viviendo España desde el punto de vista territorial”, ante lo que ha apostado por ser un “leal”.
Por la “especificidad del momento”, y sin renunciar, ya que sería “incumplir” el compromiso electoral “dado”, Feijóo, si bien ve “justo” reclamar la cesión de la infraestructura, también cree “justo reconocer lo que hicieron el presidente y el ministro en muy pocos meses”, por la comisión de seguimiento, que “está funcionando”, y la asunción del coste de las bonificaciones.

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