• Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

El Gobierno alemán recomienda a Turquía aceptar un rescate del FMI

El Gobierno alemán recomienda al Ejecutivo turco aceptar un programa de ayudas del Fondo Monetario Internacional (FMI) para estabilizar la lira turca, publicó ayer “Der Spiegel”.

El Gobierno alemán recomienda a Turquía aceptar un rescate del FMI
Varias personas acuden a una oficina de cambio de divisas en Estambul | ERDEM SAHIN (efe)
Varias personas acuden a una oficina de cambio de divisas en Estambul | ERDEM SAHIN (efe)

El Gobierno alemán recomienda al Ejecutivo turco aceptar un programa de ayudas del Fondo Monetario Internacional (FMI) para estabilizar la lira turca, publicó ayer “Der Spiegel”.
Según el semanario, el ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, mantuvo una conversación telefónica al respecto con su homólogo turco, Berat Albayrak, el pasado jueves, en la que le animó a reconsiderar el rechazo a un posible rescate. Albayrak, por su parte, se mostró reticente e informó a Scholz de que la próxima semana llevará a cabo una gira por los estados del Golfo para solicitar ayuda económica a gobiernos afines, al tiempo que expresó su esperanza de que también Rusia se muestre dispuesta ofrecer apoyo a Turquía.
En tanto, el FMI aboga por una subida drástica de los tipos de interés en Turquía, urgentemente necesaria para poner fin a la fuga de capitales y estabilizar la lira turca, y además por un recorte del gasto público.
Según expertos del FMI, un programa de ayudas para Turquía requería poner a disposición, según el diseño, entre 30.000 millones y 70.000 millones de dólares.
Hasta finales el año, Estado y acreedores privados en Turquía deben llevar a cabo una reestructuración de la deuda por valor de 230.000 millones de euros, lo que corresponde a más de una cuarta parte del producto interior bruto del país.
Rebaja de calificación 
Las agencias de evaluación de riesgo crediticio Standard & Poor’s (S&P) y Moody’s han rebajado su calificación de Turquía a causa de la caída de la lira y la política económica del país, al considerar que no se han adoptado las medidas necesarias para sanearla, informó el diario turco Hürriyet.
“Hemos bajado la calificación de la deuda soberana (de Turquía) a largo plazo en moneda extranjera de BB- a B+, y la de a largo plazo en moneda local de BB-a BB.”, indicó S&P en un comunicado.
Con la nueva calificación la agencia señaliza que comprar deuda soberana es un negocio inseguro y especulativo, una evaluación de los riesgos con perspectiva “estable”, es decir, S&P no prevé de momento que tendrá que volver a modificar la nota en los próximos doce meses.
Moody’s redujo su nota de la deuda turca de Ba2 a Ba3, y cambió su perspectiva de “estable” a “negativa”, con lo que no descarta una nueva corrección a la baja. Por su parte, la agencia Fitch, que mantiene la calificación del país euroasiático fijada a mediados del mes pasado, cuando la rebajó de BB+ a BB, con perspectiva “negativa”, emitió un comunicado en el que lamenta la “respuesta política incompleta” del Gobierno turco a la fuerte depreciación de la lira.
La moneda turca ha perdido un 38% frente al dólar desde inicios del año en un proceso que se aceleró abruptamente en agosto, con caídas a mínimos históricos, si bien en los últimos días ha recuperado algo del terreno perdido.
El comunicado de Moody’s destaca como principal razón de su pesimismo la “preocupación por la independencia del Banco Central turco” tras la “centralización de poder” en manos del jefe de Estado, Recep Tayyip Erdogan, que ahora “es el único responsable para nombrar al presidente y vicepresidente del Banco”.
“Desde las elecciones (de junio pasado), el Banco Central ha evitado elevar los tipos de interés, pese a subir netamente sus previsiones de inflación”, indica la nota. “La discrepancia entre sus previsiones y sus objetivos, y su falta de voluntad de aplicar políticas adecuadas para alcanzar los objetivos socavan la credibilidad del Banco”, añade.
Si bien Moody’s admite que la reducción de la exigencia de reservas a los bancos turcos “ofrece algo de espacio para respirar”, alerta de que se trata de “una medida a corto plazo que no resuelve las presiones al sector bancario”.
También S&P critica la “respuesta limitada” de las autoridades, así como la “concentración del poder alrededor de Erdogan”, y predice que Turquía sufrirá una recesión en 2019, por primera vez desde 2009. Prevé que el Producto Interior Bruto (PIB) turco, que en los últimos años ha crecido, se contraerá un 0,5%. l