sábado 24/10/20

La fusión de Caixabank con Bankia podría provocar 8.000 despidos

La mayor parte correspondería a empleados de más de 52, años, que podrían acogerse a las prejubilaciones
El presidente de Bankia y que será presidente ejecutivo de la nueva entidad, José Ignacio Goirigolzarri, durante un acto | ep
El presidente de Bankia y que será presidente ejecutivo de la nueva entidad, José Ignacio Goirigolzarri, durante un acto | ep

 La fusión de CaixaBank y Bankia, que dará lugar al mayor banco de España, tendrá un impacto sobre el empleo que aún no se ha concretado, aunque se prevé que se produzca el mayor ajuste de personal realizado nunca en el sector bancario español, con una cifra de afectados que podría rondar los 8.000 (los que tienen 52 años o más) que pueden acogerse a las prejubilaciones. Después de que los consejos de administración de las dos entidades dieran luz verde el pasado jueves a la creación del nuevo banco, una de las principales incógnitas que quedan por despejar es la dimensión del recorte de plantilla que conllevará la fusión.

Pese a que el consejero delegado de CaixaBank y hombre fuerte del nuevo banco, Gonzalo Gortázar, consideró ayer que es prematuro abordar esta cuestión ya que aún se tardarán seis meses en definir las posibles duplicidades, la reducción de plantilla es un pilar básico del plan de sinergias y del recorte de costes en la nueva CaixaBank, que calcula unos gastos para la reestructuración general de 2.200 millones de euros, de los que una parte irán a pagar el expediente de regulación de empleo (ERE). Los sindicatos prefieren las prejubilaciones y las bajas incentivadas.

Externalización

Sin embargo, Gortázar y el presidente de Bankia y de la nueva CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, abogan por fórmulas más “creativas” e innovadoras. Fuentes sindicales de Bankia admiten que puede haber reticencias a recurrir a prácticas del pasado, como la generalización de las jubilaciones anticipadas, ya que choca con las consignas políticas actuales en España, por lo que apuntan a que podrían aplicarse otras medidas como la externalización de servicios.

Las dos entidades bancarias suman juntas unos 51.300 empleados (35.500 de la CaixaBank y 15.800 de Bankia), aunque la plantilla sobre la que se llevaría a cabo el ERE se reduciría hasta cerca de 44.000, una vez descontados los trabajadores de las filiales del banco catalán. A priori, los cerca de 7.000 trabajadores de las filiales de CaixaBank (como VidaCaixa y el banco portugués BPI -casi la mitad de ellos-) no tendrían porque entrar en el proceso de regulación de empleo, según señalan los sindicatos de CaixaBank, que apuntan que estas empresas incluso ganarían carga de trabajo.

Sin embargo, este extremo tampoco se puede descartar, ya que CaixaBank ha llevado a cabo en el pasado algunos ERE en los que ha incluido a trabajadores de las filiales, en concreto a empleados propios que están en delegación de servicio y que son varios centenares.

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