lunes 18/1/21

El Banco de España recorta su previsión de crecimiento y se aleja de lo pronosticado por el Gobierno

El Banco de España recortó una décima la previsión de crecimiento del PIB para este año, hasta el 2,7% –frente a la proyección del 2,8% que realizó en diciembre del año pasado y por debajo del 3% que pronostica el Gobierno–, debido a la revisión a la baja del crecimiento mundial, la apreciación del euro y el descenso de las cotizaciones bursátiles.

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde	archivo ec
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde archivo ec

El Banco de España recortó una décima la previsión de crecimiento del PIB para este año, hasta el 2,7% –frente a la proyección del 2,8% que realizó en diciembre del año pasado y por debajo del 3% que pronostica el Gobierno–, debido a la revisión a la baja del crecimiento mundial, la apreciación del euro y el descenso de las cotizaciones bursátiles. Para 2017, estima un incremento del 2,3 por ciento, de acuerdo con sus nuevas proyecciones macroeconómicas de la economía española.
La autoridad monetaria destaca que España prolongará su actual período expansivo a lo largo de 2016 y 2017, aunque a menor ritmo que el observado durante 2015, cuando el PIB creció un 3,2%, por la “pérdida de fuerza” de algunos factores que han impulsado recientemente el avance de la economía, como las sucesivas bajadas del precio del petróleo, la depreciación del tipo de cambio del euro, la moderación de los costes de financiación o el tono más expansivo de la política fiscal durante 2015.
En este contexto, el Banco de España afirma que el balance de riesgos de este escenario ha empeorado “apreciablemente” en los últimos meses y, en clave interna, advierte de que las dudas acerca del curso futuro de las políticas económicas podrían incidir “negativamente” en las decisiones de gasto de los agentes privados, especialmente si la actual situación de “incertidumbre política” se prolongase en el tiempo.
Para la institución presidida por Luis María Linde, reducir la incidencia de estos riesgos requiere priorizar tanto la culminación del proceso de consolidación fiscal, que resulta “esencial” para mantener la confianza, como perseverar en la aplicación de las reformas estructurales que reduzcan las vulnerabilidades de la economía española y permitan mejorar su capacidad de crecimiento futuro.
En el ámbito externo, pone el acento como riesgos a la baja en las recientes tensiones en los mercados financieros internacionales y en las debilidades a que se expone el crecimiento mundial, y en la fragilidad de algunos mercados emergentes. 
Asimismo, destaca que la intensificación de las tensiones geopolíticas en diferentes áreas representa una fuente adicional de riesgo para la economía mundial. Además, el Banco de España prevé que el déficit público se sitúe en el 4,4% del PIB en 2016, hasta 1,6 puntos porcentuales por encima del objetivo comprometido para este año, del 2,8%.  Esta cifra supondría un ajuste de 8 décimas respecto al cierre de 2015 (5,16 por ciento), esto es, unos 8.000 millones de euros, si bien dejaría sin cumplir un ajuste adicional de otros 16.000 millones, el doble.
Por otro lado, en el mercado de trabajo, resalta que se continuará creando empleo ambos años a tasas elevadas en comparación con el crecimiento del PIB.  Considera que la creación de empleo permitirá que la tasa de paro se sitúe en el 20,3% este año y en el 18,9 por ciento en 2017, si bien a finales de este año se situará ligeramente por encima del 18 por ciento.

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