sábado 04.04.2020

La banca se quedará en Nueva Pescanova y descarta contactos con otros inversores

La junta de socios de Nueva Pescanova dio ayer luz verde al nombramiento de Jacobo González Robatto (procedente del Banco Popular) como administrador único de la compañía, haciendo efectiva la toma de control de la pesquera por parte de la banca acreedora. González Robatto manifestó la vocación de permanencia de la banca en Nueva Pescanova.

El administrador de Nueva Pescanova, Jacobo González Robatto	europa press
El administrador de Nueva Pescanova, Jacobo González Robatto europa press

La junta de socios de Nueva Pescanova dio ayer luz verde al nombramiento de Jacobo González Robatto (procedente del Banco Popular) como administrador único de la compañía, haciendo efectiva la toma de control de la pesquera por parte de la banca acreedora. González Robatto manifestó la vocación de permanencia de la banca en Nueva Pescanova. “No hay ninguna desinversión prevista ni a corto ni a medio plazo”, indicó el administrador de la sociedad, quien confirmó que no hay contactos con ningún inversor para dar entrada a nuevos socios en la compañía.
En la junta, celebrada en la sede de la pesquera en Chapela-Redondela (Pontevedra), se dio un amplio respaldo al nombramiento de González Robatto, que no tuvo ningún voto en contra. La propuesta aprobada contempla la sustitución posterior del administrador por un consejo de administración.
Se abre así una nueva etapa en la empresa, en la que el grupo de entidades financieras, el llamado G-7, ostenta el 62 por ciento de las acciones de la nueva sociedad limitada. Ahora solo queda pendiente la inscripción de la escritura de aumento de capital en el Registro Mercantil de Pontevedra, tras lo que quedará culminada la hoja de ruta prevista en los convenios de acreedores de Pescanova y sus filiales.
González Robatto señaló que la deuda de la nueva empresa “rondará los 1.200 millones de euros”, de los que los bancos tienen algo menos del 50 por ciento. “Si se divide esa deuda entre las siete entidades bancarias acreedoras, tampoco es una exposición que no podamos permitirnos”, explicó.
“No es una inversión individualmente muy grande y, por tanto, no hay ninguna prisa en salir”, afirmó, aunque reconoció que en la vocación de la banca está que Nueva Pescanova sea, “a muy largo plazo”, una empresa “autónoma”.
El administrador único de Nueva Pescanova precisó que ahora la compañía tiene socios “estables y solventes” y que, en absoluto, vivirá una situación de “interinidad”. Asimismo, confirmó que ha pedido a Deloitte que se mantenga como “gestor interino”, por lo que “no habrá ninguna disrrupción en la actividad”. Por otra parte, avanzó que el consejo de administración será nombrado entre enero y febrero próximos, y estará formado por “profesionales”.  Sobre la vuelta de Pescanova a la cotización, precisó que se trata de una decisión de la “vieja Pescanova”, de la que la nueva compañía no tiene “nada que decir”.
Los futuros directivos elaborarán un plan para Nueva Pescanova, con el fin de hacerla crecer y consolidar sus potencialidades. En ese sentido, no se prevén ajustes de plantilla.

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