martes 27/10/20

Arias acusa a Cebreiros de seguir una estrategia “de acoso y derribo”

El presidente de la patronal gallega, Antón Arias, acusó al máximo representante de los empresarios de Pontevedra, Jorge Cebreiros, de ser el promotor de una estrategia “de acoso y derribo” por sus “ambiciones personales” para ponerse al frente de la confederación de empresarios de Galicia(CEG).

El presidente de la patronal gallega, Antón Arias	ep
El presidente de la patronal gallega, Antón Arias ep

El presidente de la patronal gallega, Antón Arias, acusó al máximo representante de los empresarios de Pontevedra, Jorge Cebreiros, de ser el promotor de una estrategia “de acoso y derribo” por sus “ambiciones personales” para ponerse al frente de la confederación de empresarios de Galicia(CEG).

Lo dijo al término del primer comité de la CEG celebrado sin participación de la confederación de empresarios de Pontevedra (CEP), después de que estos últimos decidieran, este lunes, un “cese temporal” de asistencia a los órganos de dirección de la patronal gallega, descontentos con la forma en que Arias lanzó su candidatura a pocos días de las elecciones de enero.

Antón Arias tildó de “antidemocrático, extemporáneo y desleal” el comportamiento de Cebreiros, lo vinculó con sus “ambiciones personales” con el ánimo de “ganar tiempo para poder presentar candidatura” y advirtió de que “puede tener responsabilidades”.

De hecho, el presidente de la CEG atribuyó esta maniobra al responsable de la CEP para generar un escenario en el que se volvería a la idea de buscar un candidato de consenso, que ya estuvo sobre la mesa antes de los últimos comicios.

Él fue el principal promotor, según aseveró Arias, sin dejar de señalar que Cebreiros debe “despejar” su situación judicial para ganar apoyos.

Así, en el análisis de Antón Arias, la actuación de los empresarios pontevedreses busca “aislarlo” para forzar su “dimisión”, ante lo que descartó que vaya a presentarla. “Ni muchísimo menos”, sentenció.

Por el contrario, recordó que él tiene “un compromiso” y que habla “en nombre del empresariado de Galicia”, con el propósito de poner en marcha su “proyecto para viabilizar” la institución.

Arias negó que la decisión de la CEP suponga una “limitación” a la CEG, que “va a seguir trabajando”, pues “tiene capacidad para ello”. Destacó, en este sentido, su voluntad de demostrar “con hechos concretos” que “la vida sigue” y la patronal gallega pretende “mantenerse al margen de disputas artificiales” provocadas por los “intereses personales” de algunos. “No vamos a perder tiempo”, dijo.

El representante de los empresarios gallegos advirtió de que, con esto, “a la única que se hace daño es a la organización”, pero negó que el hecho de que la CEP no participe en los órganos de gobierno de la Confederación de Empresarios de Galiciahaya supuesto un encarecimiento del préstamo o dificultades para firmar la refinanciación de la hipoteca. “No es cierto”, afirmó. Sobre esta última operación, es más, resaltó que “no hay ningún riesgo” y “todo sigue su curso”, al estar aprobada por los bancos y por la propia patronal, y solo faltar “la formalidad de la firma”.

Arias comentó que una eventual salida de la CEG “no tiene cabida” en los estatutos de la organización, por lo que avanzó que “se podría designar a otras personas”, en función del tiempo que dure la medida de los pontevedreses, para ocupar su lugar en los órganos directivos.

También avisó de que “podría derivar” en “represalias”. Con todo, Arias se mostró “abierto al diálogo”, eso sí, en el seno de la organización, puesto que, en su opinión, “la parte que ha torcido” la situación es la que debe “reconducirla”.
Aunque puntualizó que “no es una batalla para ver quién dobla la rodilla”, el empresario coruñés considera que ya que “son ellos quienes han puesto un límite” y “parece que no quieren hablar”, son los que han de “reconsiderar” su planteamiento.

Antón Arias entiende que la CEP, y también los empresarios de Ourense, están “utilizando de forma torticera” sus valoraciones críticas hacia la reforma laboral.

A su juicio, es “de lógica” que “la sociedad española no puede mantener una situación que genera desigualdades” y tampoco puede “estar contenta con un modelo de precarización”.

Comentarios