sábado 5/12/20

Víctima de su ingenuidad

0   DEPORTIVO   - 1 CÓRDOBA

Un gol de pizarra del Córdoba en el minuto 67 provocó que el Deportivo se estrenara en su estadio con una derrota. Los blanquiazules, inoperantes en ataque en la primera mitad y algo mejor en la segunda

Arizmendi se lleva el balón ante un jugador del Córdoba	quintana
Arizmendi se lleva el balón ante un jugador del Córdoba quintana

Un gol de pizarra del Córdoba en el minuto 67 provocó que el Deportivo se estrenara en su estadio con una derrota. Los blanquiazules, inoperantes en ataque en la primera mitad y algo mejor en la segunda, sucumbieron ante un rival que, sin hacer un fútbol brillante, supo jugar sus cartas y acertó en una de las pocas ocasiones que fabricó.
Coruñeses y andaluces ofrecieron una primera mitad soporífera, en la que las jugadas de peligro fueron inexistentes y de la que apenas pueden rescatarse las buenas sensaciones que transmite el portugués Rudy (rápido, eléctrico, talentoso y con una excelente visión de juego).
El cuadro dirigido por Pablo Villanueva pronto metió el miedo en el cuerpo a los de Fernando Vázquez, cuando a los cuatro minutos, una pérdida de Kaká en la frontal del área a punto estuvo de costarle caro a los blanquiazules. Pero Xisco perdonó la vida a sus excompañeros al enviar el balón a la grada de forma incomprensible.
La escuadra andaluza se encontraba muy cómoda en el césped ante un Deportivo que tenía serios problemas para elaborar juego y que perdía el balón con mucha facilidad.
La presencia de Álex Bergantiños y Wilk en el doble pivote (dos futbolistas poderosos en la destrucción, pero muy planos en la construcción) provocó un cortocircuito en el fútbol del equipo herculino que, con Juan Domínguez demasiado incrustado en la mediapunta, se limitó a colgar balones en largo hacia el canterano Luis, quien terminó desesperándose de batallar con Iago Bouzón y Fran Cruz.
El Depor tan solo dio la sensación de poder desarmar a la retaguardia visitante cuando la excelente imaginación de Rudy apareció en escena. El portugués, que alternó en las dos bandas con Arizmendi, metió un par de balones entre líneas con los que hizo vibrar a la grada.
Pero las dos únicas ocasiones se produjeron en el minuto 26, por medio de una jugada de Juan Domínguez, que sacó un centro-chut que atrapó Saizar; y en el 32, cuando Fran Cruz cortó un cabezazo de Arizmendi.
Tras el descanso, Arizmendi se quedó en el vestuario por lesión y fue sustituido por Juan Carlos, quien no se situó en la mediapunta sino en la banda derecha. El cuadro blanquiazul se desencorsetó de la rigidez del primer acto, ganó en profundidad y llegaron las ocasiones.
En el minuto 51, Juan Domínguez sacó un remate de cabeza muy blando tras un centro de Rudy. Un minuto después, el portugués tuvo un mano a mano con Saizar en el que el guardameta supo aguantar; y en el 56, Juan Carlos lanzó un disparo desde la frontal que se marchó alto.
En el minuto 59, el técnico deportivista cambió a Wilk por el juvenil Bicho, que jugó su primer partido oficial en Riazor. Juan Domínguez recuperó su posición junto a Bergantiños, Juan Carlos se instaló en la mediapunta y Bicho ocupó la banda diestra.
En el minuto 67, el Depor pagó con un gol en contra su ingenuidad en un saque de falta de pizarra del Córdoba. Los blanquiazules no estuvieron avispados y se tragaron un amago de disparo de Abel Gómez, que esperó la llegada al área de López Silva, le sirvió un pase y este, a placer, lanzó un obús que Germán Lux no pudo detener.
El tanto enrabietó a los coruñeses, que encerraron en su capo al Córdoba, que se conformó con tratar de mantener el resultado. Y lo consiguió. Sobre todo, porque los blanquiazules, pese a disponer de varias oportunidades, no supieron materializarlas.
Con Juan Carlos y Bicho en el césped, el equipo estuvo mucho más alegre y dinámico en ataque. Y pese a que el cronómetro corría en contra de los locales, la grada de Riazor empezaba a creer en un posible golpe de efecto final.
Y este pudo producirse en el minuto 87, cuando tras una magnífica jugada, Juan Carlos se sacó un centro raso y perfecto al área del Córdoba. Luis se lanzó al suelo para intentar conectar con el esférico, pero no llegó por centímetros.

Comentarios