martes 1/12/20

El triunfo del colectivo

baloncesto  leb oro

Cinco jugadores en dobles dígitos, en un duelo de baja anotación, clave de la décima del Leyma

leyma 69
ourense 63

El ingreso en pista de Javi Lucas en el segundo cuarto asentó el juego de un conjunto coruñés que había arrancado tan frío como el ambiente quinta na
El ingreso en pista de Javi Lucas en el segundo cuarto asentó el juego de un conjunto coruñés que había arrancado tan frío como el ambiente quinta na

El Leyma Natura sumó su décimo éxito del presente curso -uno menos que en todo el pasado-, una victoria sobre el papel lógica, pero en la realidad muy sudada hasta el último minuto y de un gran mérito habida cuenta las lesiones de Chus Castro y Sami Haanpää, ante un rival que tiene en la agresividad defensiva uno de sus dos principales referentes.
El otro, Pierre Oriola, comenzó su exhibición con un triple, respuesta al de Ángel Hernández que inauguró un marcador con color visitante hasta mediado el cuarto inicial. Un triple de Castro –a la postre sus únicos puntos–  dio a los de Tito Díaz el mando (12-10) por primera y penúltima vez. Solo la canasta de Javier Múgica que cerró el primer periodo (16-17) le quitaría el liderato a los locales.
El Leyma, que había firmado un arranque tan frío como el ambiente –la víspera de Reyes se notó en la grada; amén de que hacía más frío dentro que fuera del Palacio–, se calentó con el ingreso en pista de Javi Lucas. El alicantino, como ya es habitual, empezó a producir desde el primer segundo. Además, desastacó un ataque que en los diez primeros minutos había errado demasiados tiros cercanos, y junto a Jason Cain un sólido interior que redujo el efecto Oriola.
Atado parcialmente el pívot del Huesca (14 puntos al descanso –nueve en el primer cuarto–, la mitad menos de los de su equipo), la defensa sobre el resto se hizo más sencilla, aunque Marius Grigonis, el verdugo en la primera vuelta, abrió la zona 2-3 con un triple, pero Cain, con ocho puntos consecutivos, mandó el encuentro al parón con cinco puntos de renta para los locales (35-30).
A la vuelta de vestuarios, Oriola recuperó el protagonismo, tanto que fue prácticamente el único recurso del conjunto aragonés. Contra eso, el Leyma opuso el juego coral: siete jugadores anotaron en el tercer cuarto, por solo tres de un Huesca incapaz de enchufarla desde el perímetro. Así, la ventaja fue creciendo hasta los 12 tantos (52-40), después de un triple de Óscar Herrero sobre la bocina de posesión y que lo tenía todo para fracasar: escorado, a tabla y con un defensor encima.
La sensación de control absoluto planeaba por Riazor. Y aterrizó en el parquet, porque, después de que Sean Ogirri elevase, con una contra, la máxima ventaja (57-44), un ligero bajón en la intensidad local lo castigaron los de Quim Costa con un parcial de 0-8. La presión a toda pista incomodaba a un Leyma que en el tramo final del tercer periodo, y en apenas un minuto, había perdido por lesión a Castro y a Haanpää. Ello obligó a Tito Díaz a jugar con sus dos bases. Aunque la situación creó un desajuste en defensa, que el Huesca convirtió en tres triples, ayudó a atacar con más paciencia, buscando a los interiores.
Los errores locales en los tiros libres mantuvieron el partido vivo hasta que restaban 56 segundos, cuando dos convertidos por Hernández (65-59), una posterior pérdida de Carlos Cobos –pisó la línea de banda–, seguida de una excelente canasta de Ogirri remataron la faena, después de que el técnico visitante ordenara defender, y no hacer falta, con 45 segundos por delante y su equipo seis abajo.
Faena que sería completa si mañana, cuando se conozcan los resultados de las pruebas, las dolencias de Castro y Haanpää quedaran en un mero susto que no les impida jugar en Logroño. 

tito díaz cumplió sus objetivos “sacamos adelante un partido muy duro”

Tito Díaz valoró muy positivamente el triunfo en “un partido muy duro, en el que volvimos a remar mucho”, y el hecho de tener a “cinco jugadores en dobles dígitos”. El técnico aseguró que el equipo cumplió con “los tres objetivos principales: que Huesca no corriera, controlar el rebote y en ataque jugar con paciencia y marcar nuestro ritmo”. Díaz  admitió que ordenó la defensa 2-3 “para intentar frenar a Oriola, y sabiendo que ellos no son grandes tiradores; aunque al principio estuvieron muy acertados, sabíamos que acabarían bajando”. Por último, el entrenador lucense emplazó a mañana los resultados de las pruebas médicas a Chus Castro (pinchazo en un gemelo) y Sami Haanpää (golpe en un ligamento).

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