domingo 20/9/20

La reivindicación del Inter

No hubo nada resuelto hasta el último segundo, hasta que un tiro de José Ruiz terminó fuera

El entrenador del Movistar Inter, Tino Pérez (en el centro), habla con sus jugadores durante un tiempo muerto en el partido contra el Viña Albali Valdepeñas disputado ayer | EFE/ Carl os Díaz
El entrenador del Movistar Inter, Tino Pérez (en el centro), habla con sus jugadores durante un tiempo muerto en el partido contra el Viña Albali Valdepeñas disputado ayer | EFE/ Carl os Díaz

La Liga es del Movistar Inter, el más ganador de todos, el campeón de los campeones del torneo, ya por su decimocuarto título; reivindicado cuando su crédito parecía más bajo, cuando asume un indudable cambio de ciclo y cuando nadie le daba una condición de favorito que culminó con un sufrimiento extremo, pero también con jerarquía, con un 3-3 contra un ambicioso Viña Albali Valdepeñas, al que sólo le faltó un gol para la proeza.

No hubo nada resuelto hasta el último segundo, hasta que un tiro de José Ruiz terminó fuera de la portería de Jesús Herrero. Ahí sí se sintió ya campeón el conjunto madrileño, al que le favoreció el empate por su mejor posición en la competición regular. Fue líder.

La final la resolvieron entre Pito y Borja, los dos protagonistas principales por encima de todos. El primero fue el autor de dos goles, asistido por el segundo; el segundo marcó otro, a pase del primero. La combinación de ambos, más un grupo de indudable firmeza, carácter y calidad, confluyó en el triunfo. Fue campeón los 40 minutos, porque también le valía la igualada.

Al minuto y medio, en cualquier caso, ya iba por delante, con el 1-0 de Pito, con una puesta en escena más concluyente que su rival, al que le pesaron los primeros minutos y algunos momentos claves del encuentro. Porque el Valdepeñas entró más tarde que su oponente en el encuentro, pero cuando lo hizo puso en verdaderos aprietos a su contrincante, por ejemplo con el 2-1 de Chino de penalti, aunque también pagó la desconexión antes del descanso con dos tantos en contra: el 2-1 de Borja, a 1:26 del intermedio, y el 3-1 de Pito, a tres segundos de tomar el camino hacia el vestuario.

Contratiempo

Un doble contratiempo casi inasumible en una final, más aún cuando enfrente está el Inter, que se resguardó en su terreno, como ya hizo en la semifinal ante el Palma; recibió el 3-2, de Cainan de falta directa, a 12 minutos del final... Y sufrió, sufrió y sufrió hasta el último segundo, porque también tiene capacidad para ello, aún más con el juego de cinco del Valdepeñas, y porque encajó el 3-3 de Dani Santos a minuto y medio de la conclusión.

No hay nadie en el fútbol sala español que compita como el Inter. Nadie tiene un gen ganador como él. En las circunstancias actuales, cuando el cambio de ciclo es una realidad inminente -a partir de este miércoles-, mermado por las salidas de un hombre clave como Gadeia.

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